CIUDAD DE PANAMÁ.- La emergencia registrada a bordo del tanquero panameño El Gaia en el estrecho de Ormuz dejó a dos tripulantes desaparecidos y obligó a evacuar a otros 23, mientras las autoridades de Panamá y Omán mantienen operaciones de respuesta y búsqueda en una zona marcada por la creciente tensión militar.
El buque, que navega bajo bandera de Panamá, también comenzó a ser remolcado por equipos omaníes después del incendio. La Autoridad Marítima de Panamá informó que recibió datos según los cuales la embarcación sufrió un impacto en el área de la sala de máquinas, donde posteriormente se originaron las llamas.
La causa exacta del incidente, sin embargo, permanece sujeta a versiones contradictorias. Las autoridades de Omán sostuvieron que el superpetrolero había sido atacado previamente, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que el fuego comenzó después de que la embarcación chocara con minas marinas durante su tránsito por el estrecho.
Una tercera versión fue presentada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que negó la explicación iraní. Según esa institución, El Gaia había sido alcanzado por un misil iraní el mes pasado, lo que lo dejó fuera de servicio, y posteriormente sufrió un nuevo ataque con un dron durante el fin de semana, cuando se encontraba frente a la costa de Omán.
Mientras continúan las labores para determinar qué ocurrió, la prioridad inmediata se concentra en localizar a los dos marineros que permanecen desaparecidos. Los otros 23 miembros de la tripulación fueron evacuados del tanquero después de la emergencia.
La Autoridad Marítima de Panamá mantiene contacto con los operadores de la embarcación y con las autoridades omaníes para conocer el desarrollo de las operaciones. La entidad señaló que su participación corresponde a las responsabilidades que tiene Panamá como Estado de Abanderamiento.
El episodio ocurre en un corredor marítimo estratégico para el transporte internacional de energía y en momentos en que la navegación comercial atraviesa una situación especialmente delicada. Irán mantiene restricciones sobre el tránsito por Ormuz y reclama control sobre las rutas, mientras Estados Unidos sostiene operaciones navales frente a puertos iraníes.
La situación se ha deteriorado desde comienzos de septiembre, con intercambios de ataques que han involucrado buques y petroleros. En ese escenario, cualquier incidente que afecte una embarcación comercial añade presión sobre una vía marítima utilizada para el transporte de grandes volúmenes de petróleo y otros productos energéticos.
Por ahora, las autoridades panameñas concentran el seguimiento en la respuesta al incidente y la búsqueda de los desaparecidos, mientras las distintas versiones sobre el impacto y el origen del incendio mantienen abierta la determinación de las circunstancias que llevaron al El Gaia a quedar afectado durante su paso por Ormuz.








