El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la ex primera dama Michelle Obama afirmaron que el tiroteo ocurrido en Mineápolis, donde un ciudadano murió a manos de un agente federal de inmigración, debe servir como una “llamada de atención” para todo el país. En un comunicado difundido este domingo, señalaron que los organismos de seguridad tienen una labor compleja, pero están obligados a actuar de manera legal, responsable y coordinada con las autoridades locales, en lugar de operar de forma que genere temor e inseguridad en la población.
La pareja denunció que agentes “enmascarados” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han estado actuando con tácticas que, a su juicio, parecen diseñadas para intimidar, acosar y poner en riesgo a los residentes de una de las principales ciudades estadounidenses. Indicaron que estas prácticas han desembocado en la muerte de al menos dos ciudadanos en Mineápolis, incluyendo el caso reciente y el ocurrido el pasado 7 de enero, cuando una mujer de 37 años perdió la vida durante un operativo.
Los Obama criticaron además la postura de la administración del presidente Donald Trump, al considerar que, en vez de imponer disciplina y exigir rendición de cuentas a los agentes involucrados, ha optado por “escalar la situación” con explicaciones públicas que no estarían sustentadas en investigaciones serias. Finalmente, llamaron a respaldar las protestas pacíficas que se desarrollan en Mineápolis y otras ciudades, como una muestra del compromiso ciudadano con la defensa de las libertades, la justicia y la responsabilidad gubernamental.








