Un tribunal de Singapur sentenció a nueve días de prisión a un ciudadano australiano que irrumpió en el estreno de la película Wicked: For Good para abrazar a la cantante Ariana Grande. El hombre, identificado como J. Wen, burló la seguridad durante el evento y el momento quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó. Tras su detención, permaneció bajo arresto preventivo hasta la audiencia.
El acusado se declaró culpable del cargo de alterar el orden público y acordó una condena con la fiscalía, aunque el juez decidió aumentar ligeramente la pena debido a su historial de incidentes similares. Wen ha protagonizado otras irrupciones en presentaciones de artistas como Katy Perry y The Weeknd, además de colarse en la final del Mundial femenino de 2023, sin que enfrentara consecuencias legales significativas en esas ocasiones.
La justicia singapurense destacó que, en un país con leyes estrictas para preservar la seguridad, conductas de este tipo no quedan impunes. El delito por el que fue condenado puede acarrear hasta tres meses de prisión y multas considerables, conforme al Código Penal de ese Estado insular.








