Un informe reciente de la organización humanitaria World Vision revela que tres de cada diez niños haitianos perciben asistir a la escuela como una actividad de “alto riesgo” debido al creciente dominio de las pandillas en el país. El estudio, titulado Una generación viviendo con miedo, muestra que las violaciones contra la niñez aumentaron en un 490 % entre 2023 y 2024, y que más de 600,000 menores viven en zonas vulnerables donde podrían ser reclutados por grupos armados.
Según el director de programas de la entidad en Haití, Lesly Michaud, cerca del 90 % de la capital Puerto Príncipe está bajo control de pandillas, lo que convierte al país en uno de los más peligrosos para la niñez. Además, datos de Unicef indican que la mitad de los integrantes de esas estructuras son menores de edad, una realidad que amenaza la estabilidad y el futuro de la nación.
Ante este panorama, World Vision instó al gobierno haitiano a restablecer el estado de derecho y garantizar un “corredor seguro” para que los estudiantes puedan asistir a clases sin temor. También llamó a la comunidad internacional a destinar recursos sostenibles que permitan mejorar los servicios básicos y ampliar las oportunidades de desarrollo para la juventud haitiana.








