El proceso penal que enfrenta el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Estados Unidos entra este miércoles en una nueva etapa con una audiencia ante un tribunal federal de Nueva York, donde tanto la Fiscalía como la defensa presentarán propuestas sobre el calendario que marcará el avance del caso.
Maduro, de 63 años, acudirá a la vista judicial junto a su esposa, Cilia Flores, de 69, ambos recluidos en una prisión federal de Brooklyn desde su captura el pasado 3 de enero en Caracas por fuerzas estadounidenses. Los dos enfrentan acusaciones vinculadas al narcotráfico, aunque con imputaciones distintas dentro del mismo expediente.
Mientras Maduro responde por cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, Flores enfrenta acusaciones relacionadas con la importación de drogas y posesión de armas, según los documentos judiciales del caso.
Uno de los principales temas que abordará la audiencia será la organización del proceso previo al juicio. La Fiscalía y los abogados de los acusados presentaron de forma conjunta un cronograma que contempla dos rondas de mociones antes del juicio y propone que el proceso inicie en junio de 2027, aunque la decisión final recaerá sobre el juez federal Alvin Hellerstein.
Como parte de su estrategia, la defensa adelantó que solicitará la inmunidad de Maduro mediante una de las primeras mociones que presentará antes de concluir la fase de intercambio de pruebas.
Por su parte, el Ministerio Público estadounidense informó que prevé completar la entrega de las pruebas no clasificadas el 22 de septiembre, mientras que la documentación clasificada estaría disponible el 15 de noviembre. No obstante, aclaró que esos plazos podrían modificarse debido a la participación de otras agencias federales en la investigación.
La comparecencia se desarrolla bajo un amplio dispositivo de seguridad en los alrededores del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde desde primeras horas de la mañana se congregaron grupos con posiciones opuestas. Mientras algunos manifestantes reclamaban la liberación del exmandatario venezolano, otros expresaban su respaldo a la actuación de las autoridades estadounidenses.
La última aparición pública de Maduro ante ese tribunal ocurrió durante la audiencia celebrada en marzo. Previamente, el 5 de enero, tanto él como Flores se declararon no culpables de todos los cargos formulados por la justicia estadounidense. En esa primera comparecencia, el exgobernante asistió esposado, vestido con el uniforme caqui utilizado por los reclusos federales y con el apoyo de un intérprete de español.
La audiencia de este miércoles no definirá la culpabilidad o inocencia de los acusados, pero sí marcará el rumbo procesal de uno de los casos judiciales internacionales de mayor repercusión política en los últimos años.








