El siete veces campeón de Fórmula 1, Lewis Hamilton, anunció la muerte de su bulldog Roscoe, tras varios días de tratamiento médico por una neumonía que lo mantuvo en coma.
El piloto británico, actualmente en Ferrari, confesó que dormir a su mascota fue “una de las experiencias más dolorosas” de su vida. “Después de cuatro días con soporte vital, tuve que tomar la decisión más difícil y despedirme de Roscoe. Nunca dejó de luchar, hasta el final”, escribió en Instagram.
Roscoe, de 12 años, era considerado por Hamilton su “mejor amigo” y una figura entrañable para los fanáticos del automovilismo, con 1,4 millones de seguidores en Instagram. El bulldog fue una presencia habitual en el paddock de la F1 durante gran parte de la carrera del piloto.
La noticia generó una ola de condolencias en el mundo del deporte: Ferrari lo recordó como “parte del paddock”, mientras que pilotos como George Russell y la propia F1 destacaron el cariño que Roscoe despertaba en todo el mundo. La FIA también expresó estar “profundamente entristecida”.
Hamilton volverá a la pista este fin de semana en el Gran Premio de Singapur, donde busca su primer podio completo desde que se unió a Ferrari en 2025.








