Santo Domingo.- La muerte de varios recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia ha llevado al Servicio Nacional de Salud (SNS) y al Ministerio de Salud Pública a revisar lo ocurrido y determinar si deben adoptarse nuevas medidas en el centro sanitario.
La vicepresidenta Raquel Peña calificó los fallecimientos como un hecho lamentable y subrayó la gravedad que representa cada pérdida de un recién nacido. “Una sola muerte es mucho”, afirmó al referirse a la situación.
Entre las posibles causas identificadas figura una infección bacteriana en algunos de los casos. Sin embargo, Peña explicó que no todos los fallecimientos responderían al mismo motivo, por lo que las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer las circunstancias particulares de cada caso.
El proceso busca determinar qué factores incidieron en las muertes y, a partir de los resultados, establecer las acciones necesarias para reducir el riesgo de nuevos eventos. La revisión involucra tanto aspectos relacionados con la atención médica como el cumplimiento de los procedimientos establecidos para el manejo de recién nacidos.
Dentro de las medidas que las autoridades señalaron se encuentra el reforzamiento de los protocolos de atención y prevención de infecciones, así como la verificación de su aplicación por parte del personal. Peña aseguró que el trabajo de las instituciones está orientado precisamente a revisar estos mecanismos y garantizar que sean cumplidos.
La investigación adquiere especial relevancia por tratarse de pacientes recién nacidos, un grupo que requiere vigilancia médica permanente y condiciones estrictas de prevención y control de infecciones. Los resultados de la evaluación deberán establecer si se requieren ajustes adicionales en los procedimientos de la maternidad.








