Especialistas de la Sociedad Española de Columna Vertebral advirtieron que el abuso del aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura aumentan el riesgo de contracturas musculares durante el verano. Recomiendan mantener la temperatura ambiental por encima de los 22 grados y evitar exposiciones repentinas al frío, incluyendo la entrada inmediata al agua en playas o piscinas sin adaptación progresiva.
Además, señalan que las actividades físicas típicas del periodo estival deben iniciarse de forma gradual, con calentamiento y estiramientos previos, para prevenir sobrecargas y lesiones. Las actividades acuáticas como el crol y la espalda son beneficiosas para la columna si se practican con moderación, mientras que los deportes en la arena requieren precaución por la inestabilidad del terreno y la necesidad de un calzado adecuado.
Los expertos también recomiendan cuidar la postura al descansar en la playa, al leer, y durante los viajes largos, utilizando equipaje con ruedas, evitando cargar peso de un solo lado y haciendo pausas para estirarse. Advierten que la relajación de las vacaciones no debe traducirse en descuido postural, ya que estas malas prácticas pueden provocar dolores y lesiones en la espalda.








