El secretario general de la Organización de Estados Americanos informó que 18 países han asumido el compromiso de aportar fuerzas de seguridad para una nueva operación internacional en Haití, destinada a enfrentar a las pandillas armadas que controlan gran parte del territorio. La misión, que sustituirá la actual presencia multinacional, contará con unos 5,500 efectivos y se desarrollará conforme a una hoja de ruta diseñada con liderazgo de Estados Unidos.
El despliegue será gradual y por fases, sin necesidad de que todos los países participantes tengan el mismo nivel de preparación desde el inicio. Las autoridades prevén que el primer contingente, de alrededor de mil efectivos, llegue a Haití en enero, mientras que cerca de la mitad de la fuerza estaría operando para el 1 de abril, coincidiendo con la creación de una oficina de apoyo de la ONU.
Durante una visita reciente a Puerto Príncipe, el jefe de la OEA describió la situación como grave, al señalar que las pandillas controlan la mayor parte de la capital. Países africanos encabezan las ofertas de apoyo, junto a naciones de Asia y algunos Estados de América Latina. El objetivo de la misión será actuar con rapidez para reducir la violencia, enfrentar a las bandas y capturar a sus principales líderes.








