Un informe de inteligencia revela que gran parte del armamento utilizado por las pandillas en Haití proviene de Estados Unidos, en muchos casos con escala en otros países. El documento detalla que el cargamento bélico interceptado en febrero de 2025 en el puerto de Haina Occidental, proveniente de Miami, estaba oculto bajo la descripción de “ajuares del hogar y piezas mecánicas”. Estas armas, fabricadas por empresas estadounidenses como PMC Ammunition, Fiocchi USA y Century Arms, coinciden con las utilizadas por reconocidos líderes criminales haitianos.
Las pesquisas indican que los envíos se realizan camuflados entre donaciones y artículos de uso doméstico, financiados con dinero obtenido de secuestros y rescates. Plataformas como CargoFax habrían facilitado más de 30 envíos entre 2020 y 2023, muchos de ellos dirigidos a personas sancionadas internacionalmente por sus vínculos con grupos criminales. La banda 400 Mawozo, señalada como una de las principales distribuidoras de armas en Haití, ha perfeccionado sus redes de compra gracias a miembros que cumplieron condenas en Estados Unidos.
El informe advierte que este tráfico ilegal ha fortalecido el poder de fuego de las pandillas, incrementando secuestros, asesinatos y desplazamientos forzados. El flujo constante de armas ha permitido a los grupos criminales expandir su control territorial y operar con impunidad, agravando la crisis humanitaria y dificultando los esfuerzos por restablecer la estabilidad en el país vecino.








