LOS ÁNGELES.- El acuerdo alcanzado por Meta, matriz de Facebook e Instagram, con varios estados de Estados Unidos podría convertirse en un nuevo estándar para la protección de menores en las redes sociales y aumentar la presión sobre plataformas como YouTube y TikTok.
El pacto contempla un pago de 16,680 millones de dólares y compromisos específicos para usuarios adolescentes y menores de edad. Su entrada en vigor todavía depende de la aprobación de un tribunal federal de Oakland, California, donde se desarrollaba el proceso judicial contra la compañía.
Uno de los puntos centrales del acuerdo establece límites al tiempo que los adolescentes pueden utilizar las plataformas de Meta. Inicialmente, el máximo quedaría fijado en dos horas diarias, aunque esa restricción podría reducirse a una hora si otras empresas del sector adoptan medidas similares.
La estrategia busca precisamente que las condiciones pactadas con Meta no queden aisladas. El fiscal de California, Rob Bonta, explicó que el acuerdo contempla mayores exigencias si compañías como Google, propietaria de YouTube, y ByteDance, operadora de TikTok, asumen compromisos semejantes.
Entre las medidas planteadas figuran controles sobre el tiempo de uso, restricciones durante la noche y mecanismos destinados a verificar la edad de los usuarios. California mantiene además procesos judiciales contra TikTok y Snap, mientras las autoridades buscan ampliar las medidas de protección al resto de la industria.
El componente económico también está vinculado a esta estrategia. Meta pagaría al menos 12,100 millones de dólares durante diez años para cerrar las demandas presentadas por los estados, mientras que otros 5,300 millones quedarían condicionados a futuros acuerdos con otras compañías de redes sociales.
Las acusaciones contra Meta sostenían que sus plataformas habían sido diseñadas para fomentar un uso adictivo entre menores y que la empresa había minimizado los posibles efectos sobre la salud física y mental de los jóvenes. Los estados también señalaron presuntas violaciones de las normas federales sobre privacidad infantil y de leyes estatales de protección al consumidor.
Más allá del acuerdo específico con Meta, el caso plantea una disputa más amplia sobre la responsabilidad de las grandes plataformas frente al uso que hacen de ellas niños y adolescentes. Para las autoridades de California, el objetivo no es únicamente cerrar el proceso contra una empresa, sino conseguir compromisos similares de todo el sector tecnológico.








