CIUDAD DE MÉXICO.- Kimi Antonelli llega al Gran Premio de Ciudad de México con la posibilidad de convertirse en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1, pero una enfermedad viral ha alterado sus actividades previas a la carrera en la que podría asegurar el título.
El piloto italiano de Mercedes, de 20 años, fue apartado de sus compromisos obligatorios con los medios de comunicación este jueves, después de presentar síntomas que llevaron a su escudería a priorizar el descanso antes del inicio de las actividades en pista.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) autorizó su ausencia de las comparecencias programadas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde Antonelli tenía previsto atender a la prensa durante la tarde.
Mercedes explicó que la decisión responde a una medida preventiva y expresó su expectativa de que el corredor pueda reincorporarse el viernes. Hasta el momento, el equipo no ha comunicado que su participación en el Gran Premio esté comprometida.
Un título mundial al alcance
La situación ocurre en un momento decisivo para Antonelli, quien llega a México después de imponerse en el Gran Premio de Estados Unidos, disputado el pasado fin de semana en Austin, Texas.
Su ventaja en el campeonato le permite depender únicamente de su propio resultado para conquistar la corona: un noveno puesto en la carrera del domingo sería suficiente para proclamarse campeón mundial, independientemente de lo que consigan sus rivales.
De alcanzar ese objetivo, el italiano establecería un nuevo récord de precocidad en la Fórmula 1 y pondría fin a una espera de 73 años para su país, que no celebra un campeonato mundial de pilotos desde el segundo título de Alberto Ascari, conseguido en 1953.
La combinación de su reciente victoria en Austin y la posibilidad de asegurar el campeonato en México ha colocado al joven corredor en el centro de la atención durante este fin de semana, aunque su condición física introduce un elemento de incertidumbre en los preparativos.
Antonelli no fue el único piloto ausente de las actividades mediáticas del jueves. Valtteri Bottas, integrante de Cadillac, también se perdió sus compromisos con la prensa debido a una enfermedad, según la información difundida durante la jornada.
El siguiente paso para Mercedes será evaluar la recuperación de Antonelli antes de las sesiones del viernes, cuando comenzará la actividad deportiva del Gran Premio. Por ahora, la escudería mantiene la expectativa de contar con su piloto para un fin de semana que podría marcar un nuevo capítulo en la historia del automovilismo italiano.








