Lima, Perú.- El Gobierno de Perú declaró en estado de emergencia a 893 distritos de 23 regiones ante el riesgo de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño, cuya evolución mantiene en alerta a las autoridades por la posibilidad de alcanzar una intensidad extraordinaria durante los próximos meses.
La medida tendrá una vigencia inicial de 60 días y busca acelerar las acciones de prevención y reducción del riesgo frente a las precipitaciones extremas previstas entre los últimos meses de 2026 y comienzos de 2027.
El decreto incluye territorios de distintas zonas del país, desde regiones amazónicas como Loreto y Madre de Dios, hasta áreas de la costa norte como Piura y La Libertad, donde las lluvias suelen generar mayores impactos. También abarca departamentos de la sierra sur, entre ellos Huancavelica y Arequipa, donde el fenómeno puede generar condiciones de sequía.
Gobierno activa respuesta nacional
La magnitud del riesgo llevó al Gobierno central a asumir un papel más activo, debido a que las capacidades de respuesta de varios gobiernos regionales y locales podrían resultar insuficientes ante un escenario de precipitaciones extremas.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y los ministerios de Defensa, Salud, Educación, Vivienda y Transportes, entre otras instituciones, participarán en las acciones de prevención, preparación y atención contempladas en la declaratoria.
Las medidas serán financiadas con los presupuestos institucionales de las entidades involucradas, sin requerir recursos adicionales del Tesoro Público, según establece el decreto.
El Niño podría alcanzar intensidad extraordinaria
La preocupación de las autoridades se sustenta en los pronósticos del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), que mantiene una alta probabilidad de que el evento alcance una intensidad extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027.
Los últimos análisis sitúan alrededor del 70 % la probabilidad de una intensidad extraordinaria en los próximos meses, mientras que para enero la estimación disminuye ligeramente al 62 %. Para febrero y marzo se prevé una reducción de la intensidad hacia niveles entre fuerte y muy fuerte.
Además de las lluvias, el fenómeno está asociado con temperaturas del aire muy superiores a los valores habituales en la costa peruana. Para el período entre agosto y octubre, las autoridades no descartan que puedan registrarse nuevos récords históricos de temperatura.
La declaratoria permitirá al Gobierno peruano adelantar trabajos de prevención y fortalecer la capacidad de respuesta antes de que las condiciones meteorológicas previstas alcancen su mayor intensidad.








