San Juan.- La agropecuaria dominicana entra en una nueva fase de modernización con el lanzamiento del Programa Nacional de Mecanización (Pronamec), una iniciativa gubernamental que pretende incorporar maquinaria y tecnología a las labores agrícolas para reducir costos, elevar el rendimiento de las cosechas y disminuir progresivamente la dependencia de mano de obra extranjera.
El programa contempla una inversión superior a RD$200 millones y comenzará con parcelas demostrativas en distintas zonas productivas. San Juan será el primer punto de esta fase, seguido por Las Matas de Santa Cruz, Valverde, La Vega, Constanza y Arenoso, donde los productores podrán conocer las tecnologías disponibles y determinar cuáles se adaptan mejor a cada cultivo y territorio.
La apuesta por la mecanización responde también al peso que mantiene el sector dentro de la economía nacional. La agropecuaria representa alrededor del 5.6 % del PIB, genera aproximadamente el 8.8 % del empleo y aporta cerca del 11.8 % de las exportaciones del país, de acuerdo con las cifras presentadas durante el lanzamiento.
Uno de los objetivos centrales consiste en ampliar el uso de equipos a prácticamente todas las etapas de la producción, desde la preparación de terrenos y la siembra hasta el manejo de los cultivos, la cosecha y los procesos posteriores a la recolección. El Gobierno también prevé crear mecanismos de financiamiento para que la incorporación tecnológica no quede limitada a los productores de mayor capacidad económica.
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, explicó que existen cultivos con un elevado potencial de mecanización. En arroz, maíz, sorgo y habichuela se estima que puede mecanizarse cerca del 90 % del proceso productivo, mientras que en plátano y banano la meta supera el 60 %. La estrategia también contempla extender progresivamente estas herramientas a vegetales, tubérculos y frutas.
Para que la tecnología pueda ser utilizada de manera efectiva, el plan incluye capacitación de operadores y mecánicos especializados. En esa tarea participarán el Ministerio de Agricultura, Infotep y empresas distribuidoras de maquinaria, con el propósito de crear capacidades técnicas que acompañen la expansión del programa.
El acceso a los equipos será abordado en una segunda etapa mediante financiamientos dirigidos especialmente a pequeños y medianos productores. El Banco Agrícola, Bandex y la banca privada participarán en estos mecanismos, mientras que las asociaciones y cooperativas servirán como una alternativa para que agricultores de menor escala puedan compartir maquinaria y distribuir sus costos.
La fase final apunta a llevar el modelo a todo el territorio nacional mediante el fortalecimiento y modernización de Prosema, ampliando los servicios de maquinaria que ofrece Agricultura y aumentando gradualmente su cobertura en las principales regiones productivas.
Desde San Juan, donde existen 20,577 productores y 27,696 parcelas distribuidas en unas 1.84 millones de tareas, de las cuales más de 1.06 millones están sembradas, el Gobierno busca convertir la mecanización en una herramienta permanente de transformación del campo. El presidente Luis Abinader definió además el proceso como un asunto vinculado a la seguridad nacional, al considerar necesario reducir gradualmente la dependencia de trabajadores extranjeros en las labores agrícolas.








