
El padre de la adolescente de 13 años hallada sin vida en Boca Chica rompió el silencio este jueves y pidió justicia por la muerte de su hija, al tiempo que señaló a dos adolescentes conocidos de la familia como los presuntos responsables del hecho que ha conmocionado a la comunidad.
Wilfrido Diroche aseguró que los sospechosos mantenían una relación cercana con la víctima y frecuentaban el entorno familiar desde hacía tiempo, lo que, según explicó, hizo que existiera un vínculo de confianza entre ambas familias.
El hombre relató que los jóvenes residían en el mismo sector y compartían habitualmente con su hija. Indicó que incluso uno de ellos visitaba con frecuencia su vivienda y era tratado como parte del entorno cercano de la familia.
Visiblemente afectado, Diroche manifestó que la pérdida de su hija ha provocado un profundo dolor entre sus familiares, especialmente entre sus hermanos, quienes fueron los primeros en informarle sobre la tragedia.
El progenitor también describió a la adolescente como una joven de carácter fuerte, reconociendo que en ocasiones enfrentaba conflictos en el ámbito escolar. Sin embargo, enfatizó que ninguna circunstancia justifica la violencia que terminó con su vida.
Mientras avanzan las investigaciones, el padre reiteró su llamado a las autoridades para que el caso sea esclarecido y los responsables enfrenten las consecuencias establecidas por la ley.
Las autoridades informaron que dos adolescentes, de 12 y 13 años de edad, se encuentran bajo custodia en relación con el caso. Debido a que se trata de menores de edad, sus identidades permanecen protegidas conforme a la legislación vigente.
La investigación es coordinada por el Ministerio Público especializado en niños, niñas y adolescentes junto a los organismos correspondientes, con el propósito de determinar las circunstancias del hecho y establecer las responsabilidades que procedan.
La menor, identificada como Zarah Diroche Montero, fue encontrada sin vida en una propiedad privada del municipio de Boca Chica. Su cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para la realización de los estudios correspondientes.
Durante las pesquisas, las autoridades ocuparon diversas evidencias en la escena, entre ellas un arma blanca y envases de bebidas alcohólicas. No obstante, los organismos investigadores mantienen reserva sobre detalles adicionales del proceso debido a la sensibilidad del caso y a la participación de menores de edad.








