Más de una veintena de comunidades del municipio de Rancho Arriba permanecen incomunicadas tras la crecida del río Nizao, situación que ha afectado desde el lunes la movilidad de agricultores, estudiantes y trabajadores. La imposibilidad de cruzar el afluente ha paralizado actividades productivas y educativas en localidades como Montenegro, Los Quemados, Hato Viejo y La Cienaguita, entre otras.
De acuerdo con representantes comunitarios, aunque en algunos puntos el caudal no es extremadamente alto, las lluvias persistentes en la zona han impedido el paso de vehículos, manteniendo aisladas a estas comunidades rurales. La situación ha generado preocupación entre los residentes, quienes dependen del acceso diario para sus labores agrícolas y el traslado a centros educativos.
Ante este panorama, líderes locales reiteraron el llamado a las autoridades para que se inicie la construcción de un puente sobre el río Nizao, una obra demandada por décadas. Denuncian que, pese a que se habrían entregado recursos para su ejecución, aún no se observan avances, por lo que advirtieron sobre posibles protestas si no se ofrecen respuestas concretas.








