Varios países aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) rechazaron la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que la alianza militar participe en una operación para reabrir el estrecho de Ormuz, afectado por el conflicto en Oriente Medio. Gobiernos europeos señalaron que la crisis actual no corresponde al mandato de la organización, cuya función principal es la defensa del territorio de sus Estados miembros.
Autoridades de Alemania indicaron que la situación derivada de los enfrentamientos entre Israel, Estados Unidos e Irán no justifica una intervención de la OTAN. El bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas, ha provocado interrupciones en el tránsito marítimo y presiones en los precios del crudo a nivel internacional.
Mientras tanto, varios países europeos evalúan otras alternativas para contribuir a la seguridad marítima en la zona. La Unión Europea analizó posibles ajustes en su misión naval en la región, aunque por el momento no se ha aprobado ampliar su mandato. Reino Unido afirmó que trabaja con socios internacionales en una estrategia conjunta para aliviar el impacto económico del bloqueo, pero aclaró que no se trata de una operación bajo el marco de la OTAN.








