Un niño de cinco años, identificado como Liam Conejo Ramos, fue detenido por agentes federales de inmigración en el estado de Minnesota mientras regresaba de la escuela, junto a su padre, y ambos fueron trasladados a un centro de detención familiar en Texas. Autoridades escolares denunciaron que el menor fue utilizado para intentar ubicar a otras personas dentro de su vivienda, lo que provocó una fuerte reacción de rechazo por parte de la comunidad educativa. La superintendente del distrito escolar de Columbia Heights calificó la acción como injustificable, recordando que la familia mantiene un proceso de asilo activo y no ha recibido orden de deportación.
De acuerdo con la versión oficial, el operativo tenía como objetivo arrestar al padre del niño por su estatus migratorio irregular, y las autoridades aseguraron que no se buscaba detener directamente al menor, sino garantizar su seguridad tras la captura del adulto. Sin embargo, la escuela sostuvo que había otro adulto en la vivienda que pudo hacerse cargo del niño, opción que no fue tomada en cuenta. El abogado de la familia afirmó que tanto el padre como el menor han cumplido con cada paso requerido en su proceso migratorio, calificando la situación como un acto de crueldad innecesaria.
El caso se produce en medio de un aumento de operativos migratorios en Minnesota, donde en las últimas semanas varios estudiantes han sido detenidos, provocando una caída significativa en la asistencia escolar por el temor de las familias inmigrantes. Autoridades educativas alertaron sobre el impacto emocional en los niños y el clima de inseguridad que se vive en las escuelas, mientras maestros y compañeros de Liam expresaron su deseo de que el menor regrese pronto y se encuentre a salvo con su familia.








