Cada 21 de julio se celebra el Día Mundial del Perro, una fecha dedicada a crear conciencia sobre el abandono y la adopción de estos fieles compañeros. Conocidos como “el mejor amigo del hombre” por su lealtad, esta denominación tiene origen en el siglo XIX con la historia de Charles Burden y su perro Old Drum en Estados Unidos. Más allá del afecto que brindan, los perros juegan un rol clave como apoyo emocional, ayudando a reducir el estrés, la ansiedad y la soledad.
Sin embargo, los canes también pueden experimentar problemas emocionales como la depresión, evidenciada en la pérdida de apetito, cambios de humor o falta de energía. Las hembras atraviesan el ciclo estral, similar a la menstruación humana, el cual ocurre de dos a tres veces por año e implica cambios hormonales, físicos y de conducta.
En cuanto a su salud, los perros también son susceptibles a enfermedades graves como el cáncer, especialmente en su etapa adulta. Tipos comunes incluyen el linfoma y el hemangiosarcoma. Además, su envejecimiento no es uniforme: la velocidad con que envejecen depende del tamaño y la raza, lo que desmiente la creencia de que un año humano equivale a siete años caninos.








