La incertidumbre ronda al Seguro Nacional de Salud (Senasa), tras denuncias de una presunta crisis financiera, retrasos en pagos a proveedores y limitaciones en la cobertura de servicios clave como la entrega de medicamentos a domicilio. Diversos sectores, incluyendo el Colegio Médico Dominicano y el partido Fuerza del Pueblo, han exigido una auditoría urgente, pero la Cámara de Cuentas se mantiene en silencio, generando preocupación entre los más de 7 millones de afiliados y actores del sistema de salud.
La medida más reciente que ha generado malestar fue la suspensión del servicio de entrega de medicinas a domicilio, afectando directamente a pacientes vulnerables que ahora deben trasladarse a farmacias para acceder a sus tratamientos. Esto ha desatado un intenso debate sobre la sostenibilidad financiera de la ARS estatal, la más grande del país, en medio de cuestionamientos por su rápida expansión y la falta de una evaluación clara de su gestión.
El presidente Luis Abinader intervino para asegurar que el Estado continuará respaldando económicamente a Senasa, garantizando la inclusión de los 2.4 millones de nuevos afiliados sumados durante su gestión, en su mayoría del Régimen Subsidiado. Sin embargo, la falta de acción de la Cámara de Cuentas obstaculiza la transparencia y deja sin respuestas concretas a quienes exigen una revisión rigurosa de los fondos públicos administrados por esta entidad clave del sistema de salud dominicano.








