Hasta mediados de abril, el país ha registrado 51 muertes maternas y 527 defunciones infantiles, según el más reciente boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública. Aunque las cifras representan una disminución respecto al mismo período del año anterior —con una baja del 19% en muertes maternas y 14% en muertes infantiles—, la mortalidad materno-infantil continúa siendo un desafío significativo, especialmente en poblaciones vulnerables, como las comunidades de migrantes haitianos.
En el mismo informe se notifican 79 casos confirmados de dengue, con la mayor concentración en la provincia Espaillat, y 177 casos de malaria, afectando principalmente a San Juan, Azua y Elías Piña. La mayoría de los infectados por malaria son hombres jóvenes entre 20 y 39 años. Las autoridades sanitarias destacan la importancia de la detección temprana, el tratamiento adecuado y el control del mosquito vector, aunque advierten que las zonas rurales y fronterizas siguen siendo focos críticos por su difícil acceso y condiciones ambientales.
Además, el país ha reportado 22 casos de leptospirosis, con La Altagracia como la provincia más afectada. Esta enfermedad bacteriana se transmite a través del contacto con agua o suelo contaminado por orina de animales infectados. Salud Pública continúa sus esfuerzos de vigilancia epidemiológica y hace un llamado a la población a colaborar con las medidas de prevención para reducir los brotes y proteger la salud colectiva.








