El expresidente del gobierno de España, Felipe González, compartió sus opiniones sobre la persistente crisis en Haití y el papel de la comunidad internacional, destacando la aparente fatiga de esta última ante los continuos esfuerzos sin resultados positivos. González advirtió que la República Dominicana no puede asumir una responsabilidad significativa en la resolución de los problemas haitianos, considerando la complejidad y la falta de éxito de las intervenciones anteriores.
En sus declaraciones, González describió a Haití como un «Estado fallido» y subrayó que la República Dominicana comparte su territorio con un país afectado por la criminalidad y la falta de gobernabilidad. Insistió en que la República Dominicana no debería alterar su convivencia nacional al enfrentarse a las debilidades sistémicas de Haití, que incluyen gobernanza deficiente, bandas criminales y desafíos en la atención médica y la seguridad alimentaria.
González instó a la República Dominicana a mantener solo la mejor voluntad hacia Haití, reconociendo que la solución a la crisis haitiana es un problema internacional de larga data. Enfatizó que la historia de conquista e independencia de Haití y República Dominicana pesa lo suficiente como para descartar la idea de una fusión entre ambos países en una sola nación.
Además, González abordó la situación política en América Latina, señalando la pérdida de espacio para la democracia y una crisis de gobernanza. Destacó la importancia de abordar la inseguridad en la región para preservar la libertad, instando a la cooperación entre los países latinoamericanos para combatir el crimen organizado y las bandas criminales que afectan a la región.








