Un informe de Unicef advierte que alrededor de 1.6 millones de personas en República Dominicana, incluyendo más de 600 mil niños y adolescentes, enfrentan un alto riesgo ante los efectos del cambio climático. Este segmento equivale al 25 % de la población en mayor vulnerabilidad social y económica, principalmente por la exposición a sequías, inundaciones, ciclones tropicales y enfermedades relacionadas con factores ambientales.
La organización destacó que, aunque la pobreza infantil ha disminuido en los últimos años, persisten niveles preocupantes de vulnerabilidad en regiones como Enriquillo y El Valle, donde la falta de acceso a servicios básicos y la exposición a fenómenos extremos agravan la situación. En las últimas tres décadas, el país ha sufrido sequías severas que provocaron millonarias pérdidas en el sector agrícola, lo que demuestra la amenaza que representan estos eventos para los medios de vida y la seguridad alimentaria.
Unicef y la Cepal instaron a los gobiernos de la región a integrar el enfoque de derechos de la niñez en sus políticas climáticas, priorizando la inversión en servicios sociales, educación ambiental y programas de protección adaptativa. Según el estudio, de no cumplirse los compromisos de reducción de emisiones, hasta 17.9 millones de niños y adolescentes en América Latina y el Caribe podrían caer en la pobreza para el año 2030.








