WASHINGTON.- El posible regreso de María Corina Machado a Venezuela volvió a quedar en el centro de la atención internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitara pronunciarse de manera directa sobre si respalda el retorno de la líder opositora y se limitara a asegurar que “todo saldrá bien”.
La declaración se produjo este lunes en los jardines de la Casa Blanca, donde periodistas preguntaron al mandatario republicano si apoyaba que Machado regresara a su país.
Trump respondió destacando a la opositora venezolana como “una mujer excelente” y recordó que Machado le entregó su Premio Nobel de la Paz, bajo el argumento de que ella consideraba que él también lo había ganado.
La pregunta al presidente estadounidense surgió después de que Machado publicara una columna en el New York Post titulada “Por qué debo regresar a Venezuela y el pueblo debe votar”, en la que defendió la necesidad de volver al país para acompañar a los venezolanos.
En ese texto, la dirigente opositora sostuvo que su regreso es urgente y lo vinculó con la posibilidad de acompañar a la población y ejercer presión para impulsar una transición democrática.
Machado abandonó Venezuela en diciembre del año pasado para viajar a Noruega, donde recibió el Premio Nobel de la Paz. Desde entonces, según ha denunciado públicamente, ha intentado regresar al territorio venezolano por vías aérea y marítima desde Panamá, pero las autoridades del país le habrían impedido entrar.
El escenario político venezolano ha cambiado desde la salida de Machado. El pasado 22 de septiembre, Trump se reunió en Nueva York con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, en un encuentro que se produjo después de la captura de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense realizada en Caracas en enero.
La relación entre Washington y Caracas también tiene una dimensión económica. Ambos gobiernos anunciaron en agosto un acuerdo petrolero que concede a Estados Unidos acceso a una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas.
Ese entendimiento ha provocado críticas de distintos sectores, que cuestionan si los intereses petroleros estadounidenses ocupan un lugar prioritario frente al objetivo de promover una apertura democrática en Venezuela.
Trump ya había señalado recientemente que podrían celebrarse elecciones en Venezuela, aunque indicó que todavía era “demasiado pronto” para determinar cuándo ocurrirían. En ese contexto, la insistencia de Machado en regresar adquiere relevancia dentro del debate sobre el futuro político del país.
La nueva declaración del presidente estadounidense, sin embargo, no estableció una fecha ni ofreció detalles sobre las condiciones bajo las cuales Machado podría regresar, por lo que el significado concreto de su respuesta queda abierto mientras la dirigente opositora mantiene públicamente su exigencia de volver a Venezuela.
Crédito: EFE








