España comenzó su participación en el torneo con una actuación contundente tras vencer 4-0 a Arabia Saudí en Atlanta, en un partido donde la gran figura fue el joven atacante Lamine Yamal, quien marcó en su primera titularidad en una cita mundialista.
El delantero abrió el marcador muy temprano, apenas al minuto 10, tras conectar un pase desde la banda en el segundo palo, una acción que no solo adelantó a su equipo, sino que también marcó su nombre entre los goleadores más jóvenes en la historia del torneo. Su tanto ayudó a que España dejara atrás un inicio anterior más discreto y tomara confianza desde los primeros minutos.
A partir de ese momento, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente tomó el control total del encuentro y aceleró el ritmo ofensivo. La presión dio frutos rápidamente con la participación de Mikel Oyarzabal, quien terminó siendo determinante con dos goles antes del descanso, consolidando una ventaja amplia que dejó el partido prácticamente sentenciado.
Con el marcador a favor, el cuerpo técnico decidió dosificar esfuerzos y realizó ajustes pensando en el resto del torneo, mientras España mantenía la posesión y el dominio del juego sin mayores complicaciones.
En la segunda parte, la superioridad se amplió aún más cuando un remate de Marc Cucurella terminó desviándose en un defensor saudí y acabó en autogol, cerrando el resultado definitivo.
El encuentro también dejó espacio para la reacción del propio Yamal, quien celebró su primer gol como titular en un escenario mundialista y destacó la emoción de vivirlo acompañado por su familia desde las gradas. Su desempeño volvió a reforzar la atención que ya venía generando desde su irrupción en el fútbol europeo.
El seleccionador de Arabia Saudí reconoció posteriormente la dificultad de frenar a jugadores con la capacidad individual del joven español, señalando su influencia directa en el desarrollo del partido.
Con este triunfo, España arranca el torneo con una victoria sólida que refuerza sus aspiraciones, tras un debut previo más discreto, y recupera sensaciones en un momento clave de la competición.








