El Tribunal del Distrito Judicial de La Altagracia impuso un año de prisión preventiva a tres personas acusadas de pertenecer a una red internacional de narcotráfico desmantelada durante la Operación Leopardo, en la que se incautaron 643 paquetes de cocaína. Los imputados son Wilson Rafael Inirio, Rafael Torres y Daniela Stefanny Olaverría, quienes cumplirán la medida en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Anamuya y la cárcel pública de mujeres de Higüey, respectivamente. El tribunal declaró el caso complejo, mientras que otro de los implicados, Néstor Julio Robles, fue dejado en libertad.
Las autoridades informaron que la operación, ejecutada por el Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), contó con el apoyo de la DEA de Estados Unidos. Durante los allanamientos, realizados en varias provincias, se ocuparon armas de fuego, vehículos, motocicletas, una lancha de recreo, cinco inmuebles, así como RD$1.7 millones y US$159,698 en efectivo. También permanecen prófugos Moisés Severino Inirio, José Ignacio de Jesús Mota y Pedro Luis Cordero Espinal.
El cargamento de cocaína fue decomisado el pasado 18 de octubre en el municipio San Rafael del Yuma, provincia La Altagracia, y está vinculado a otro alijo de casi una tonelada confiscado en abril en un puerto turístico de la zona. Según las investigaciones, ambos casos guardan relación con una estructura criminal transnacional dirigida por el serbio Nikola Boros, buscado por la Interpol por tráfico de drogas entre Estados Unidos, Puerto Rico, España e Italia.








