Opinión

GTA VI está apostando por la radio. ¿Estamos nosotros haciendo lo mismo?

Harold Peña

La noticia de que Bad Bunny será una de las voces de una emisora de radio en Grand Theft Auto VI ha despertado un enorme interés. Pero, más allá del artista, hay algo que quienes trabajamos en radio deberíamos observar con atención: una de las franquicias más importantes de la industria de los videojuegos continúa apostando por la radio como parte de su experiencia de entretenimiento.

Y eso merece una reflexión.

Durante años, GTA ha utilizado emisoras ficticias para acompañar a sus jugadores mientras conducen por sus ciudades. Podría limitarse a reproducir música de fondo, pero hace algo mucho más interesante: construye estaciones con formatos musicales, identidades propias, locutores y personalidades reconocibles. Ahora, con GTA VI, esa apuesta adquiere todavía más protagonismo.

Rockstar parece entender algo que nuestra industria no debería olvidar: la radio no es simplemente una manera de reproducir canciones. Es una experiencia que combina música, personalidad, descubrimiento y compañía.

Y aquí comienza la parte incómoda.

En nuestra industria hemos dedicado muchos años a optimizar operaciones, reducir costos y maximizar ingresos. Es comprensible. Las emisoras son negocios y necesitan ser rentables. Pero cuando la optimización termina eliminando los elementos que hacían atractivo el producto, podemos encontrarnos con estaciones más eficientes operativamente, pero menos interesantes para sus oyentes.

Mientras las generaciones cambiaban y aparecían nuevas alternativas de entretenimiento, muchas emisoras continuaron haciendo prácticamente lo mismo porque durante años les había funcionado. Nos concentramos en conservar a quienes ya nos escuchaban, pero no siempre dedicamos la misma energía a conquistar a quienes todavía no nos conocen.

Y hoy nuestra competencia no es solamente la emisora de al lado. Es Spotify, YouTube, Twitch, TikTok y prácticamente cualquier plataforma capaz de captar la atención de las personas.

Por eso resulta interesante lo que hace Rockstar. No pretende que todos los jugadores disfruten de una misma programación. Construye diferentes emisoras para diferentes gustos, incorporando personalidades que conectan con determinados públicos y creando una experiencia coherente con el universo del videojuego.

¿Qué podemos aprender de eso?

Que necesitamos conocer mucho mejor a nuestras audiencias. No basta con saber sus edades o preferencias musicales. Debemos comprender qué les entretiene, qué lenguaje utilizan, qué personalidades admiran y por qué sienten conexión con determinados creadores.

Eso no significa que todas las emisoras deban contratar celebridades. Significa que podemos desarrollar talentos radiofónicos capaces de conectar genuinamente con nuestro mercado. Y si decidimos incorporar a un streamer, un youtuber o un creador digital, debemos prepararlo para el lenguaje de la radio sin eliminar aquello que lo hizo atractivo para su comunidad.

Porque ya no basta con tener una buena voz. Necesitamos personalidad.

Pero tampoco basta con una personalidad. La programación musical, la identidad sonora, los contenidos, las redes sociales, las promociones y hasta el diseño de nuestras instalaciones deben formar parte de una misma visión. Una emisora es una experiencia completa.

Imaginemos que una figura extremadamente popular anuncia que comenzará a presentar un programa en una emisora tradicional. Probablemente conseguirá que muchas personas sintonicen por primera vez.

Pero entonces aparece la pregunta más importante:

¿Qué encontrarán cuando lleguen?

Porque una celebridad puede conseguir la primera escucha, pero no garantiza la segunda.

Ahí comienza nuestro verdadero trabajo. Que descubran canciones que no esperaban. Que la programación musical les haga sentir que alguien conoce sus gustos. Que un locutor los entretenga, los haga reír o los acompañe. Que puedan escribir, llamar, participar y sentir que aquella personalidad que parecía tan lejana ahora está conversando con ellos.

Que no tengan que construir toda la experiencia por su cuenta, porque alguien ya se ocupó de hacerlo para ellos.

Eso es algo que la radio puede ofrecer.

Todavía no sabemos cómo responderán los jugadores a las emisoras de GTA VI una vez experimenten el videojuego, ni podemos asumir que este entusiasmo se convertirá automáticamente en nuevos oyentes para la radio tradicional. Pero el anuncio ya nos deja una pregunta importante:

Si una compañía de videojuegos considera valioso invertir en formatos radiofónicos, personalidades e identidad musical para hacer más atractivo su producto, ¿por qué nosotros no deberíamos invertir con esa misma convicción en nuestras emisoras?

Y esta responsabilidad no pertenece únicamente a los propietarios o ejecutivos. Nos corresponde a todos los que trabajamos en radio. Desde quienes toman decisiones comerciales hasta quienes programan una canción, producen un contenido o se sientan frente a un micrófono.

La radio necesita generar ingresos, pero para generar ingresos necesita audiencia. Y para conseguir audiencia necesita atención. Una atención que hoy compite con prácticamente todas las formas de entretenimiento disponibles.

Rockstar está utilizando la radio para hacer más atractivo su mundo virtual.

Nosotros tenemos el desafío de hacer que la radio real vuelva a resultar atractiva para quienes todavía no la conocen.

Porque llamar la atención puede requerir una gran idea.

Pero lograr que alguien regrese exige tener una gran emisora.

Artículos Relacionados

Botón volver arriba
error: Este contenido esta protegido !!