PARÍS.- Más de 3,000 establecimientos comerciales afectados por saqueos y actos vandálicos durante los disturbios del fin de semana motivaron al Gobierno francés a anunciar nuevas ayudas económicas, mientras varias ciudades mantienen restricciones nocturnas para contener nuevos episodios de violencia.
Marsella, Niza y Burdeos se encaminan a una segunda noche consecutiva de toques de queda parciales dirigidos a menores de edad. Las autoridades todavía evaluaban si renovar las restricciones aplicadas la noche anterior en París y Lyon, donde las medidas abarcaron sectores comerciales, zonas concurridas y áreas próximas a edificios gubernamentales.
En Marsella, la prohibición de circulación rige entre las 10:00 de la noche y las 5:00 de la mañana en sectores próximos a centros comerciales. Niza mantiene el horario de 9:00 de la noche a 6:00 de la mañana, mientras que en Burdeos la restricción se extiende desde las 10:00 de la noche hasta las 7:00 de la mañana. En ambas ciudades, las medidas están previstas hasta el 26 de octubre.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, valoró la tranquilidad registrada durante la noche anterior tras la aplicación de los dispositivos de seguridad. Las restricciones buscan frenar los saqueos ocurridos al margen de las manifestaciones del sábado 17 de octubre, convocadas contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios de salud y educación.
La respuesta judicial también se ha intensificado. De las más de 2,500 personas arrestadas durante los disturbios, 149 habían ingresado en prisión preventiva, de acuerdo con los últimos datos ofrecidos por el ministro de Justicia, Gérald Darmanin. Las autoridades indicaron que alrededor del 95 % de los detenidos son hombres y el 70 % son mayores de edad.
Darmanin defendió una respuesta judicial severa y señaló que entre los arrestados hay personas de distintos orígenes y situaciones sociales. El funcionario hizo estas declaraciones al referirse a los perfiles diversos de quienes participaron en los actos investigados.
Uno de los casos que más atención ha generado es el arresto de un sospechoso relacionado con el incendio del Ayuntamiento de Limoges, en el centro del país. El fuego provocó el derrumbe del campanario del edificio, cuya imagen se convirtió en uno de los símbolos de los disturbios del fin de semana.
La detención se produjo en Val d’Issoire, entre Limoges y Poitiers, con participación de la unidad de intervención policial RAID. Informaciones de prensa indicaron que el sospechoso figuraba en los registros policiales por presuntos vínculos con la ultraizquierda.
Los primeros procesos judiciales también han comenzado a producir condenas. En Limoges, un hombre de 25 años recibió ocho meses de prisión, sustituida por el uso de un brazalete electrónico, tras participar en el saqueo de una tienda Lacoste. En Lille, tres jóvenes de entre 20 y 25 años fueron condenados a diez meses de prisión efectiva por el saqueo de un establecimiento de videojuegos Micromania. Según la información difundida, estos últimos no tenían antecedentes penales.
En el frente económico, el ministro de Economía, Roland Lescure, anunció que las empresas afectadas podrán acceder, desde el viernes y de manera inmediata, a préstamos de hasta 50,000 euros sin intereses, gestionados con el apoyo del banco público Bpifrance. Para iniciar el trámite, bastará con presentar una declaración de daños ante la aseguradora.
El paquete también contempla aplazamientos simplificados de deudas tributarias, anunciados por el ministro de Cuentas Públicas, David Amiel. Las medidas se suman a los mecanismos de desempleo parcial financiados por el Estado para proteger a los trabajadores perjudicados por el cierre o la reducción de actividades, así como a un fondo de ayuda empresarial y a la movilización del sector asegurador.
El Ejecutivo busca atender las pérdidas sufridas por miles de negocios y, al mismo tiempo, evitar que los disturbios se repitan en las principales ciudades francesas. La evolución de las restricciones en París y Lyon dependerá de las decisiones que adopten las autoridades para la siguiente noche.








