Santo Domingo.– El Festival Presidente regresará a República Dominicana los días 11 y 12 de diciembre de 2026 con una propuesta que busca cambiar la forma tradicional de vivir un concierto multitudinario. La organización prepara un circuito de música, gastronomía y entretenimiento dentro del Centro Olímpico Félix Sánchez, con espacios temáticos que funcionarán durante toda la jornada.
Uno de los principales atractivos será Perro Negro Experience, inspirado en la reconocida discoteca de Medellín, Colombia, convertida en una referencia internacional de la cultura urbana y que ha extendido su presencia a ciudades como Miami y Madrid. La experiencia llegará por primera vez al país como parte de la oferta del festival.
La propuesta también tendrá un componente marcadamente dominicano con Colmado La Dura, una recreación contemporánea de uno de los espacios más característicos de la vida cotidiana del país. El concepto combinará música, gastronomía y entretenimiento alrededor de la figura del colmado como punto de encuentro comunitario.
El béisbol tendrá igualmente su propio escenario. El Dogout por Juan Soto funcionará como un bar y lounge inspirado en los estadios y en la trayectoria del pelotero dominicano, incorporando elementos de la cultura deportiva al ambiente del festival.
El cambio de formato responde a una estrategia que toma como referencia la evolución de grandes festivales internacionales. Saymon Díaz, presidente de SD Concerts, explicó que el equipo estudió modelos como Coachella, Lollapalooza y Estéreo Picnic, además de trabajar junto a productores especializados y Live Nation para adaptar esas experiencias al público dominicano.
A diferencia de un montaje concentrado en un único escenario, el nuevo diseño distribuirá múltiples propuestas simultáneas dentro del recinto. Los asistentes podrán desplazarse entre diferentes zonas con música, gastronomía, actividades interactivas y experiencias desarrolladas por las marcas patrocinadoras.
La organización también prepara un espectáculo inmersivo con formato de circo, que se integrará al recorrido por las instalaciones y ampliará la oferta de entretenimiento más allá de las presentaciones musicales. El objetivo es que el público encuentre actividades durante distintos momentos del día y no únicamente durante los conciertos principales.
El regreso del Festival Presidente ocurre después de casi dos décadas desde su primera edición, celebrada en 1997, y plantea además una apuesta económica que involucra sectores como turismo, transporte, gastronomía, producción de eventos, proveedores y talento creativo. Por la dimensión del montaje, el evento busca movilizar una cadena de servicios que trasciende la actividad musical.
La edición de 2026 incorporará además medidas relacionadas con sostenibilidad, accesibilidad y consumo responsable, incluyendo gestión y recuperación de residuos y acciones destinadas a mejorar la experiencia de personas con discapacidad.
Con esta transformación, el Festival Presidente pretende recuperar su lugar como uno de los grandes acontecimientos de entretenimiento del país, pero bajo un modelo en el que la música será solo uno de los componentes de una experiencia distribuida por todo el Centro Olímpico.








