La sociedad dominicana sigue estremecida tras dos tragedias familiares ocurridas en apenas dos días: una madre que presuntamente envenenó a sus tres hijos antes de quitarse la vida en Santo Domingo Este, y un padre acusado de asfixiar a su hijo de un año y ocho meses en Los Guandules Abajo, Distrito Nacional.
El caso del Ensanche Isabelita
La primera tragedia ocurrió la noche del domingo en la calle Respaldo 7 esquina calle B, en el ensanche Isabelita. Allí, Pennsylvania Mercedes Jiménez Valdez, de 37 años, habría envenenado a sus tres hijos de 7, 9 y 11 años antes de ingerir también la sustancia tóxica.
José Arami Cabrera, padre de los menores, describió a su esposa como una mujer reservada pero celosa, y aseguró que, pese a ello, era “una madre excepcional”. La Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) informó que Jiménez dejó una carta pidiendo perdón y justificando su decisión como una forma de evitar sufrimiento a sus hijos.
Infanticidio en Los Guandules Abajo
Horas antes, en el sector Los Guandules Abajo, el joven Dionis Zabala, de unos 20 años, fue detenido tras ser acusado de asfixiar a su hijo de apenas un año y ocho meses.
Según parientes, Zabala, diagnosticado hace años con problemas mentales, habría tenido una recaída tras la muerte de su padre, quien era su principal apoyo. Vecinos relataron que el infante murió mientras su progenitor lo sostenía en brazos.
El acusado fue trasladado al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde la Fiscalía solicitó prisión preventiva en lo que se investigan los hechos.
Dos hechos que generan alarma social
Ambos sucesos han provocado un profundo debate sobre la salud mental, la violencia intrafamiliar y la necesidad de reforzar políticas de prevención y apoyo a las familias vulnerables. Mientras tanto, las comunidades afectadas permanecen sumidas en el dolor y la incredulidad.








