NUEVA YORK.- El receptor Bo Naylor declaró este jueves en el juicio por apuestas deportivas contra los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz que desconocía la existencia de apuestas sobre lanzamientos individuales hasta que salió a la luz el caso penal que involucra a sus antiguos compañeros de los Cleveland Guardians.
Naylor compareció como testigo de la defensa fuera del orden previsto porque debía trasladarse a su boda. Durante el contrainterrogatorio del fiscal adjunto James Simmons, confirmó que no sabía que los apostadores podían arriesgar dinero en jugadas específicas, como determinar si un lanzamiento sería bola o strike.
“No lo sabía antes”, respondió al ser interrogado sobre cuándo conoció esa modalidad de apuestas.
El fiscal intentó establecer si tampoco estaba al tanto de que podían colocarse apuestas por decenas de miles de dólares en un solo lanzamiento, pero los abogados defensores objetaron la pregunta y el testigo no llegó a responderla.
Explicación sobre la estrategia entre receptores y lanzadores
Durante su comparecencia, Naylor explicó cómo se organizan las decisiones sobre los lanzamientos antes y durante los partidos. Indicó que los receptores comunican a los lanzadores qué lanzamiento realizar y hacia dónde dirigirlo, siguiendo una estrategia elaborada a partir del análisis de los hábitos y debilidades de cada bateador.
Según describió, en las reuniones previas a los encuentros ambos jugadores estudian la mejor manera de enfrentar a cada rival para conseguir un out.
Sin embargo, aclaró que los lanzadores conservan la decisión final y pueden ignorar la señal del receptor para ejecutar otro lanzamiento. También reconoció que ningún lanzador, incluso entre los más destacados, puede garantizar que la pelota llegará exactamente al punto indicado.
Al referirse a Clase, tres veces seleccionado al Juego de Estrellas y dos veces ganador del premio al Relevista del Año de la Liga Americana, lo describió como un pitcher con un control bastante bueno.
El receptor fue interrogado además sobre las comunicaciones de Clase en el vestuario. Reconoció que lo había visto con frecuencia hablando por teléfono celular, aunque no afirmó conocer el contenido de esas conversaciones.
Los fiscales sostienen que el lanzador habría incumplido las reglas de las Grandes Ligas al comunicarse con apostadores durante algunos partidos.
Las acusaciones contra los dos lanzadores
Clase, de 28 años, y Ortiz, de 27, se declararon inocentes de los cargos de conspiración presentados hace aproximadamente un año. La acusación sostiene que ambos recibieron miles de dólares a cambio de proporcionar información que permitía realizar apuestas sobre lanzamientos específicos, con ganancias de al menos US$460,000 para los apostadores.
Según los fiscales, Clase comenzó a compartir información relacionada con las apuestas en 2023 y posteriormente incorporó a Ortiz al supuesto esquema en 2025. Durante esa temporada, Ortiz recibió US$782,600 como lanzador de los Guardians.
Clase había completado la cuarta campaña de un contrato de cinco años valorado en US$20 millones. Ambos peloteros permanecen en libertad bajo fianza y están separados de sus equipos sin sueldo, bajo una licencia no disciplinaria, mientras avanza el proceso judicial.
Otros detalles abordados durante el interrogatorio
Naylor, quien fue cambiado por Cleveland a los Cerveceros de Milwaukee en agosto, pocas semanas antes de que la organización conquistara la Serie Mundial, fue interrogado inicialmente por los abogados defensores sobre decenas de grabaciones de lanzamientos realizados por Clase y Ortiz durante 2025.
El receptor también explicó que estudió español para comunicarse mejor con sus compañeros hispanohablantes, aunque reconoció que no mantenía una amistad íntima con ninguno de los dos lanzadores.
En otro momento, el abogado defensor de Clase, Michael Ferrara, le preguntó si había escuchado que el relevista participaba en peleas de gallos con conocidos de República Dominicana, país donde creció el jugador. Naylor respondió que solo había escuchado rumores en el vestuario.
La defensa ha sostenido ante el jurado que Clase compartía con amigos su afición por las peleas de gallos, legales en República Dominicana, y por jugar dominó, en lugar de participar en apuestas deportivas.
El juicio también ha puesto de relieve la expansión de las apuestas deportivas legales en Estados Unidos, que se extendieron a 39 estados después de que una decisión de la Corte Suprema en 2018 abriera el camino para su regulación. Entre las modalidades populares figuran las apuestas especiales sobre el desempeño individual de los deportistas, incluidos los lanzamientos de béisbol.







