WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que mantenerse alejado del alcohol, el tabaco y las drogas ha sido una decisión importante en su vida, y bromeó con que, si consumiera esas sustancias, probablemente no seguiría vivo. La declaración, realizada durante un almuerzo en la Casa Blanca, volvió a colocar su salud y sus hábitos personales en el centro de la atención pública.
“Si no bebes, no te drogas ni fumas, no hay problema. Yo tengo otros problemas, algunos graves, pero no quiero añadir estos tres a la lista porque, si lo hiciera, les puedo garantizar que no estaría aquí ahora mismo”, expresó el mandatario, de 80 años, el jueves 15 de octubre.
Tras el comentario, Trump anticipó en tono de broma que los periodistas intentarían averiguar cuáles son esos problemas graves a los que hizo referencia. Sin embargo, no ofreció detalles adicionales sobre su afirmación.
Las declaraciones se produjeron mientras el presidente defendía su lucha contra el narcotráfico y sostenía que México está controlado por los carteles de la droga. En ese contexto, sus comentarios sobre el consumo de sustancias combinaron una referencia a sus hábitos personales con sus críticas a la situación del narcotráfico en la región.
La muerte de su hermano marcó su decisión de no beber
Trump es abstemio y ha relacionado esa decisión con la muerte de su hermano mayor, Fred Trump Jr., ocurrida en 1981 por complicaciones asociadas al alcoholismo. El fallecimiento influyó en su postura frente al consumo de bebidas alcohólicas, hábito que ha mantenido durante su vida adulta.
El presidente suele afirmar que goza de buena salud, aunque algunos aspectos físicos han generado atención mediática, entre ellos la hinchazón de sus tobillos y los moretones observados en sus manos. También ha recibido cuestionamientos de dirigentes demócratas sobre su capacidad para ejercer el cargo, después de que aparentemente dormitara durante algunos actos públicos.
El último informe médico de la Casa Blanca citado en la información, correspondiente a una revisión realizada en mayo de 2026, describió al mandatario como una persona de “excelente salud” y “totalmente apta” para desempeñarse como comandante en jefe. El documento indicó que Trump mide 1,90 metros y pesa 108 kilogramos.
Las declaraciones del mandatario no incluyeron detalles sobre la naturaleza de los problemas graves que mencionó. Por tanto, su comentario en tono humorístico no permite establecer a qué condiciones específicas se refería ni constituye por sí mismo información médica sobre su estado actual.








