La Justicia de Noruega condenó este lunes a cuatro años de prisión a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, tras hallarlo culpable de dos casos de violación, maltrato a una expareja y otros delitos relacionados con amenazas, narcóticos y violaciones de órdenes de alejamiento.
Høiby, de 29 años y que no forma parte oficialmente de la Casa Real noruega, fue absuelto de otras dos acusaciones de violación por falta de pruebas concluyentes. Sus abogados anunciaron que apelarán la sentencia.
El tribunal determinó que dos de las agresiones sexuales quedaron acreditadas mediante pruebas videográficas. Uno de los hechos ocurrió en diciembre de 2018 en Skaugum, residencia de los príncipes herederos ubicada en las afueras de Oslo, donde el acusado residía. El otro se produjo durante una fiesta celebrada en la capital noruega en marzo de 2024.
Según la sentencia, las víctimas se encontraban dormidas al momento de los hechos y no estaban en condiciones de ofrecer resistencia.
En cambio, las otras dos acusaciones de violación, correspondientes a hechos ocurridos en 2023 y 2024, terminaron en absolución debido a contradicciones en los testimonios y a que las imágenes presentadas no permitieron establecer responsabilidades más allá de una duda razonable.
Además de las condenas por violación, Høiby fue declarado culpable de ejercer maltrato contra una expareja entre 2022 y 2023, agredir a su última pareja, grabar a mujeres desnudas sin consentimiento, cometer amenazas, infringir la legislación sobre narcóticos y violar restricciones judiciales de acercamiento.
El tribunal también ordenó el pago de una indemnización conjunta de 640,000 coronas noruegas, equivalentes a unos 58,000 euros, a favor de las víctimas.
La Fiscalía había solicitado una condena de siete años y siete meses de prisión por los 40 cargos que enfrentaba el acusado. Finalmente, fue condenado por 34 de ellos.
La defensa sostiene que el joven es inocente de las acusaciones de violación y rechaza que haya mantenido un patrón de maltrato contra una de sus exparejas, por lo que recurrirá la decisión judicial.
Høiby permanece en prisión preventiva desde el inicio del juicio hace cuatro meses. La Justicia ha rechazado en varias ocasiones las solicitudes de libertad provisional presentadas por sus abogados al considerar que existe riesgo de reincidencia.
La sentencia representa un nuevo episodio difícil para la familia real noruega y, en particular, para la princesa heredera Mette-Marit, quien atraviesa un delicado estado de salud debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018.








