El dramaturgo y primer actor Franklin Domínguez, considerado el patriarca del teatro dominicano, falleció este martes a los 94 años, tras varios años enfrentando complicaciones de salud derivadas de un cáncer de próstata diagnosticado en 2014 y una metástasis ósea desde 2018. El destacado artista permanecía ingresado en un centro médico de Santo Domingo, donde murió en horas de la madrugada.
Domínguez deja un legado invaluable para la cultura nacional, con más de cien obras teatrales de distintos géneros, muchas de ellas traducidas a varios idiomas y presentadas tanto en escenarios locales como internacionales. Su versatilidad lo llevó a incursionar en la comedia, la sátira política, el drama, la ópera y el teatro infantil, además de dirigir en 1963 la película La silla, considerada por muchos como la primera producción cinematográfica dominicana.
Además de su trayectoria artística, ejerció importantes funciones públicas, entre ellas director de Información y Prensa de la Presidencia bajo distintos gobiernos, director de Bellas Artes, presidente de la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos y hasta candidato presidencial. Su vida y obra marcaron un antes y un después en la dramaturgia nacional, consolidándolo como una de las figuras más influyentes de la literatura y las artes escénicas en República Dominicana.








