El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la destitución de la fiscal general Pam Bondi, destacando su gestión y calificándola como una aliada leal. Indicó que la exfuncionaria pasará a ocupar un nuevo rol en el sector privado, cuyo anuncio será realizado próximamente.
Tras la salida de Bondi, el mandatario designó de manera interina a Todd Blanche, quien se desempeñaba como fiscal general adjunto. Blanche ha tenido un rol relevante en el ámbito legal, incluyendo la defensa de figuras cercanas al presidente y participación en casos de alto perfil dentro del sistema judicial estadounidense.
La destitución ocurre en medio de cuestionamientos a la gestión del Departamento de Justicia, particularmente por casos sensibles que han generado controversia y reveses en tribunales. Entre ellos figuran investigaciones vinculadas al caso de Jeffrey Epstein, así como procesos judiciales contra figuras políticas y económicas, lo que ha incrementado el escrutinio sobre la administración de justicia en el país.








