Las operaciones bancarias realizadas mediante cheques y transferencias electrónicas comenzaron a enfrentar este 3 de julio un incremento en la carga tributaria, luego de que entrara en vigencia la nueva tasa de 0.20 % establecida por la Ley 30-26, una de las medidas incluidas en el programa fiscal impulsado por el Gobierno para aumentar las recaudaciones y enfrentar el actual escenario económico internacional.
El ajuste eleva del 0.15 % al 0.20 % el impuesto aplicado a la emisión de cheques y a diversas transferencias electrónicas dirigidas a terceros, tanto dentro de una misma entidad financiera como entre bancos distintos. La implementación forma parte del calendario oficial divulgado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que prevé la aplicación gradual de las disposiciones contenidas en la legislación aprobada por el Congreso Nacional en junio de este año.
La normativa, sin embargo, mantiene un conjunto de exenciones destinadas a evitar que determinadas operaciones financieras de uso cotidiano queden gravadas. Permanecen libres del impuesto las transferencias entre cuentas pertenecientes a un mismo titular, los retiros de efectivo en cajeros automáticos o sucursales, los pagos dirigidos al Estado por concepto de impuestos, así como las operaciones vinculadas con la seguridad social y los fondos de pensiones. También continúan exentas ciertas transferencias internacionales, movimientos hacia puestos de bolsa y operaciones entre cuentas mancomunadas y cuentas individuales del mismo propietario, siempre que se cumplan los requisitos documentales exigidos por las entidades financieras.
En contraste, la nueva tasa sí alcanza la emisión y pago de cheques, las transferencias destinadas a terceros, los pagos electrónicos de préstamos y tarjetas de crédito, los movimientos entre cuentas personales y cuentas compartidas con otros titulares, así como los retiros efectuados por terceros mediante códigos autorizados en cajeros automáticos. Estas operaciones estarán sujetas automáticamente a la retención correspondiente por parte de las instituciones financieras.
El incremento forma parte de un paquete de reformas tributarias de aplicación escalonada que también incorpora otros cambios fiscales. Entre ellos figura el aumento de la contribución de salida de pasajeros de 20 a 30 dólares, ya vigente, además de la entrada inmediata en funcionamiento de mecanismos como los acuerdos de pago, la amnistía tributaria y los descuentos por pronto pago. Las autoridades estiman que el conjunto de medidas permitirá elevar las recaudaciones estatales entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones, recursos que el Gobierno proyecta destinar a enfrentar la desaceleración económica global y fortalecer las finanzas públicas.








