
República Dominicana iniciará una nueva etapa en su legislación penal el próximo 3 de agosto, cuando entre en vigor la mayor parte del nuevo Código Penal. Sin embargo, la aplicación de las disposiciones relacionadas con la responsabilidad penal de las personas jurídicas será aplazada por tres meses, dejando ese capítulo fuera de la implementación inmediata.
El coordinador general de Participación Ciudadana, Francisco «Pancho» Álvarez Valdez, explicó que la excepción comprende los artículos 8, 9, 10 y 11, los cuales regulan la responsabilidad penal de las sociedades o personas jurídicas. A su juicio, este diferimiento respondió a la necesidad de abrir un espacio para revisar y debatir con mayor profundidad ese componente de la legislación.
Álvarez Valdez sostuvo que el objetivo de realizar una discusión más amplia no llegó a concretarse durante el proceso legislativo. Según afirmó, las modificaciones introducidas por el Congreso Nacional fueron aprobadas con rapidez y estuvieron enfocadas principalmente en aspectos de forma, sin abordar los elementos que considera esenciales para reformar ese apartado del Código.
El jurista también interpretó como una señal de que la normativa aún necesita ajustes la decisión del Poder Ejecutivo de crear una comisión encargada de continuar evaluando el contenido del Código Penal. En su opinión, la conformación de ese equipo refleja que las reformas aprobadas recientemente no agotaron el proceso de revisión que requiere la legislación.
Pese a esas observaciones, Álvarez Valdez valoró como acertada la decisión del presidente de la República de promulgar la ley y permitir que tanto el Código Penal aprobado el año anterior como las modificaciones introducidas recientemente comiencen a aplicarse de manera simultánea a partir del 3 de agosto.
La entrada en vigor de la nueva normativa representa uno de los cambios legislativos más relevantes de los últimos años en el sistema de justicia dominicano. No obstante, el debate sobre su contenido continúa abierto, especialmente en temas como la responsabilidad penal de las personas jurídicas, un aspecto que seguirá bajo revisión antes de que entre plenamente en vigencia.








