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Pujols cierra la puerta al dugout dominicano: “No tengo intención de volver a dirigir”

SANTO DOMINGO.- Albert Pujols regresó a la pelota invernal dominicana con una condición distinta a la que muchos esperaban: no quiere volver al dugout. El exjugador, que condujo a los Leones del Escogido a un campeonato nacional y posteriormente a una Serie del Caribe, decidió mantenerse alejado del cargo de mánager y concentrarse en una responsabilidad que le permite intervenir directamente en la construcción de un equipo: la presidencia de operaciones de las Estrellas Orientales.

Su nuevo desafío comenzó sin grandes anuncios. Las conversaciones con Miguel Feris surgieron durante un encuentro de golf y, en principio, Pujols solo contemplaba ofrecer asesoría a la organización. A partir de noviembre del año pasado empezó a colaborar con las Estrellas bajo una especie de período de prueba, hasta que el trabajo realizado llevó a formalizar su incorporación.

Desde esa posición participa en las decisiones deportivas junto al gerente Ángel Ovalles y el departamento de operaciones, con la mirada puesta en la temporada 2026-2027. La conformación del plantel y del cuerpo técnico ocupa buena parte de sus esfuerzos, mientras que la designación de Héctor Borg como mánager responde también a una filosofía que Pujols considera importante: darle al dirigente espacio para rodearse de un grupo de confianza.

La elección de Borg no significa que Pujols esté preparando su propio regreso al mando. Todo lo contrario. Su experiencia anterior como dirigente terminó convenciéndolo de que su aporte al béisbol dominicano puede ser más útil desde otra posición.

Aunque evita revelar nombres o episodios concretos, Pujols reconoció que hubo situaciones internas durante su etapa con el Escogido que terminaron siendo determinantes para no querer repetir la experiencia. Su principal cuestionamiento estuvo relacionado con personas que, según explicó, asumían una autoridad que consideraba incompatible con la estructura de propiedad y mando de una organización.

Para el exjugador, el problema no estuvo necesariamente relacionado con el trabajo en el terreno. De hecho, conserva una valoración positiva de aquella etapa por los resultados alcanzados y por la relación que logró establecer con los peloteros. Lo que marcó la diferencia fueron determinadas experiencias personales que chocaron con sus principios sobre respeto, familia y autoridad.

Aquella campaña también dejó definida su concepción sobre cómo debe funcionar un equipo. Pujols estableció reglas sencillas pero estrictas: puntualidad, respeto al cuerpo técnico y entrega en el terreno. Llegar tarde a una práctica podía tener consecuencias inmediatas, incluso para un jugador que estuviera previsto en la alineación.

La comunicación fue otro de los elementos que consideró esenciales. En lugar de esperar a que surgieran conflictos dentro del clubhouse, procuraba explicar de antemano a los jugadores cuándo participarían y cuál sería el plan. Entre quienes recuerda especialmente de aquella experiencia menciona a Michael Navarro, Junior Lake, González y Jean Segura, a quien atribuye un papel importante en la conquista del campeonato.

El contraste entre aquel período y su actual función también explica el límite que Pujols ha establecido. Como presidente de operaciones puede participar en la selección de jugadores, en la estructura deportiva y en la formación del cuerpo técnico sin asumir directamente la conducción diaria de los partidos. Incluso rechazó inicialmente la posibilidad de entrar como accionista de las Estrellas y prefirió comenzar como empleado de la organización.

Mientras redefine su relación profesional con el béisbol, Pujols también ha emprendido una transformación personal. Después de 23 temporadas como jugador profesional y de su retiro en 2022, se tomó aproximadamente dos años y medio para viajar con su esposa y disfrutar de una etapa alejada de las exigencias cotidianas del deporte.

El cambio físico ha sido uno de los resultados más visibles de ese período. Durante los últimos siete meses incorporó sesiones de bicicleta, gimnasio entre tres y cuatro veces por semana y modificaciones en su alimentación. El objetivo fue también aliviar el impacto que el sobrepeso estaba provocando en sus rodillas.

De las aproximadamente 265 libras que registraba durante su participación en el Clásico Mundial, ahora se encuentra cerca de las 235. Son unas 30 libras menos y un peso similar al que mantuvo durante buena parte de su carrera, desde alrededor de 2010 hasta su retiro.

Más allá de la cifra, Pujols asegura sentirse con mayor energía. Esa nueva condición física coincide con su regreso a una actividad intensa dentro del béisbol, aunque esta vez desde un lugar diferente.

Su prioridad con las Estrellas es ahora mucho más amplia que la preparación para una temporada. El proyecto implica construir una estructura competitiva y encontrar la combinación de jugadores y personal técnico capaz de convertir las aspiraciones del club en resultados. Para Pujols, el objetivo está definido: trabajar desde las oficinas para intentar llevar a las Estrellas al campeonato.

Y en ese proyecto hay una certeza que también marca su nueva etapa: mientras seguirá involucrado en las decisiones que pueden determinar el futuro del conjunto oriental, no contempla volver a dirigir en la Liga Dominicana de Béisbol. Su experiencia como mánager pertenece al pasado; su próximo reto está en construir el equipo desde arriba.

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