La reactivación de la presa de Guaigüí comienza a perfilarse como una de las principales apuestas de infraestructura hidráulica del Gobierno, con la promesa de fortalecer el abastecimiento de agua potable, ampliar la capacidad de riego agrícola, reducir el riesgo de inundaciones e incorporar una innovadora generación de energía mediante hidrobombeo.
Durante una visita de supervisión en La Vega, el presidente Luis Abinader verificó los avances del Proyecto de Aprovechamiento Múltiple del Río Camú, cuya ejecución fue retomada en julio de 2025 después de permanecer paralizado durante más de 20 años. El mandatario sostuvo que la iniciativa permitirá recuperar una inversión que permaneció sin aprovechar durante décadas y aseguró que la obra responde a una estrategia para concluir proyectos de alto impacto que habían quedado inconclusos.

Abinader explicó que la infraestructura tendrá tres funciones principales: garantizar el suministro de agua potable, disminuir las inundaciones en la zona y producir energía eléctrica a través de un sistema de hidrobombeo, una tecnología que será implementada por primera vez en República Dominicana. Según indicó, anteriormente se habían invertido alrededor de 75 millones de dólares en el proyecto, monto que, actualizado al valor actual, supera los 100 millones de dólares.
La Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), responsable de la ejecución, estima que la construcción requerirá unos 30 meses y que, una vez concluida, permitirá irrigar cerca de 77,000 tareas agrícolas, fortaleciendo la producción agropecuaria en la región.
El administrador general de Egehid, Rafael Salazar, informó que el proceso de reactivación registra un avance del 82 % en las labores preliminares, incluyendo la rehabilitación de 18 kilómetros de caminos de acceso, la instalación del campamento provisional, la limpieza del túnel de desvío y la actualización de los estudios técnicos, el presupuesto y el cronograma de ejecución. Añadió que las obras principales comenzarán en septiembre con la intervención del túnel de desvío, la estabilización de taludes y el inicio de la construcción del muro de la presa.
Como parte del rediseño, el proyecto incorporará una central hidroeléctrica reversible capaz de generar aproximadamente 220 megavatios. Este sistema aprovechará los excedentes de energía disponibles durante las horas de menor demanda para bombear agua hacia un embalse superior y utilizarla posteriormente para producir electricidad cuando el consumo nacional aumente, aportando mayor estabilidad y flexibilidad al sistema eléctrico.
Durante la actividad, el padre Julio Sicard bendijo la obra y destacó su importancia para una provincia que enfrenta limitaciones en el acceso al agua, al considerar que el proyecto representa una respuesta de largo plazo para las necesidades de las futuras generaciones. La supervisión contó además con la presencia de autoridades de Egehid, el Indrhi, Coraavega, el Ministerio de Deportes y representantes legislativos y provinciales.








