Clima

Ola de calor alcanza su punto crítico y mantiene bajo alerta a gran parte del centro de EE. UU.

MIAMI, Estados Unidos.- Más de 100 millones de personas permanecen este jueves bajo alertas por calor de nivel mayor o extremo en Estados Unidos, mientras una intensa ola de altas temperaturas alcanza su punto crítico en amplias zonas del centro del país.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) estima que 46,7 millones de personas se encuentran bajo el nivel de riesgo más elevado, concentrado principalmente en estados del Medio Oeste como Illinois, Indiana, Misuri y Kansas. Los avisos también abarcan sectores de Texas, Arkansas y Carolina del Norte.

Otros 71 millones de habitantes están bajo alerta de calor mayor, en una franja que se extiende aproximadamente desde Colorado hasta Nueva York, reflejando la amplitud geográfica del episodio.

Aunque el número de personas afectadas comenzará a disminuir durante el fin de semana, el alivio será limitado en algunas regiones. El NWS prevé que el calor peligroso persista hasta la próxima semana en partes del centro y sur del país.

Las condiciones más severas se proyectan en las Grandes Llanuras del sur y el bajo valle del Misisipi, donde el índice de calor podría alcanzar o superar los 40,5 °C desde el fin de semana hasta mediados de la próxima semana. En el sur de Texas, este indicador podría llegar a 43,3 °C.

El episodio se suma a una temporada estival particularmente calurosa para Estados Unidos. Una de las olas más intensas comenzó durante el fin de semana del 4 de julio y dejó alrededor de 30 personas fallecidas, según los datos citados en el reporte.

La magnitud del calor también tiene consecuencias que van más allá de la exposición directa de la población. Las altas temperaturas combinadas con condiciones de sequía han favorecido la aparición y propagación de incendios forestales, con más de tres millones de hectáreas quemadas en lo que va de año, la cifra más elevada de la última década.

El comportamiento térmico de este verano también quedó reflejado en los registros nacionales. Julio fue el mes más caluroso registrado en Estados Unidos, con una temperatura promedio cercana a los 25 °C en el conjunto del territorio, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Ante el riesgo para la salud, el NWS recomienda reducir las actividades al aire libre durante las horas de la tarde, mantener una hidratación adecuada y disponer de acceso a aire acondicionado o centros de enfriamiento.

Las autoridades también piden prestar especial atención a personas vulnerables, familiares y vecinos durante los períodos de mayor temperatura. Entre las recomendaciones se encuentra además no dejar niños ni mascotas dentro de vehículos, incluso durante períodos breves, y garantizar que los animales tengan agua fresca y lugares con sombra.

El panorama refleja cómo los episodios de calor extremo se han convertido en uno de los principales riesgos meteorológicos del verano estadounidense, con efectos simultáneos sobre la salud pública, los recursos naturales y la propagación de incendios.

Crédito: EFE

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