Cuando los Astros parecían encaminados a completar otra serie perfecta, la ofensiva de los Medias Blancas respondió con una de sus actuaciones más explosivas de la temporada. Encabezados por una tarde memorable del japonés Munetaka Murakami, Chicago derrotó 12-3 a Houston este domingo y evitó la barrida en el Guaranteed Rate Field.
Murakami fue la figura absoluta del encuentro al conectar dos cuadrangulares, tres imparables y remolcar seis carreras, su mejor producción ofensiva de la campaña. La actuación coincidió con la presencia de sus padres en las gradas y con la jornada dedicada a la entrega de su muñeco coleccionable, convirtiendo el día en uno de los más especiales desde su llegada a las Grandes Ligas.
El inicialista abrió el espectáculo desde el primer episodio con un jonrón de dos carreras que otorgó la primera ventaja a Chicago. Más tarde volvió a ser decisivo con un rodado productor en el tercer inning para recuperar la delantera, antes de ampliar la diferencia con un sencillo de dos carreras en el séptimo.
La exhibición quedó sellada en el octavo episodio, cuando desapareció nuevamente la pelota por el jardín derecho-central para llegar a 22 cuadrangulares en la temporada, el primero desde el pasado 27 de mayo.
Poder ofensivo en cadena
La ofensiva de los Medias Blancas no dependió únicamente del bate de Murakami. El cubano Miguel Vargas también conectó su jonrón número 22, un batazo de dos carreras en la sexta entrada que devolvió la ventaja a Chicago cuando el partido todavía se mantenía cerrado.
El ataque continuó un inning después con un cuadrangular solitario de Chase Meidroth, mientras que el dominicano Junior Pérez aportó su tercer vuelacercas del año en la octava entrada para aumentar la diferencia.
Andrew Benintendi completó el rally ofensivo con un sencillo remolcador en el séptimo episodio que amplió la ventaja y terminó de inclinar definitivamente el encuentro del lado de los locales.
Houston no pudo completar la barrida
Después de ganar los dos primeros compromisos de la serie, los Astros buscaban marcharse de Chicago con la barrida, pero fueron superados por una ofensiva que acumuló doce carreras y castigó repetidamente al cuerpo de lanzadores texano.
Aunque Houston logró mantenerse cerca durante varios episodios, los Medias Blancas rompieron el encuentro en las entradas finales con una sucesión de imparables y cuadrangulares que dejó sin respuesta al conjunto visitante.
Para Chicago, la victoria representa un impulso ofensivo importante y tuvo como principal protagonista a Murakami, quien firmó hasta ahora la actuación individual más destacada de su temporada en las Grandes Ligas.








