El inicio del año escolar 2026-2027 enfrenta un posible retraso en el Instituto Tecnológico de Artes y Oficios, luego de que la Seccional Noreste de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) advirtiera que no respaldará la apertura del plantel el próximo 24 de agosto si las autoridades no retoman las obras pendientes.
La organización sostiene que la paralización de los trabajos se prolonga desde hace más de un año y ha dejado sin completar espacios necesarios para el funcionamiento del centro educativo. Entre las áreas señaladas figuran el salón de actos, el comedor, la cancha techada y las oficinas administrativas.
La posición fue fijada durante una rueda de prensa realizada en las instalaciones del plantel, donde el presidente de la seccional noreste de la ADP, Wellin Ramírez, reclamó una intervención que permita concluir los trabajos antes del regreso de estudiantes y docentes.
El reclamo también alcanza a otros centros educativos de la zona. La ADP mencionó entre las obras pendientes la Escuela Polvizabela, el Liceo Padre Omar Honetti, la Escuela Francisco Ulises Domínguez y la Escuela Luis Manuel Caraballo, además de un centro en construcción en la avenida Ovando con Ortega y Cepeda y el Liceo Parroquial San Pablo Apóstol.
Ramírez cuestionó que la presencia ocasional de algunos trabajadores pueda ser presentada como una reactivación efectiva de los proyectos. A su juicio, la incorporación temporal de personal no representa una solución mientras continúen sin completarse las áreas fundamentales del plantel.
La advertencia sindical ocurre a pocas semanas del comienzo oficial del calendario lectivo, por lo que la comunidad educativa reclama que los trabajos sean retomados de manera sostenida y con resultados verificables antes de recibir nuevamente a los alumnos.
La ADP aseguró que su postura no pretende obstaculizar el desarrollo del año escolar, sino exigir que los estudiantes sean recibidos en instalaciones seguras, dignas y plenamente habilitadas. La organización considera que las condiciones físicas de los centros forman parte de las garantías necesarias para desarrollar adecuadamente el proceso de enseñanza.
El conflicto deja ahora en manos de las autoridades educativas la posibilidad de reactivar y concluir las intervenciones reclamadas antes del 24 de agosto, fecha prevista para el inicio del nuevo año escolar.








