Declaraciones ofrecidas ante el Ministerio Público señalan que el esquema de sobornos operado en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) habría sido utilizado para financiar actividades electorales del Partido Revolucionario Moderno (PRM). José Pablo Ortiz Giráldez, amigo cercano de Santiago Hazim, exdirector de la institución, afirmó que este le insistía en que todo el dinero recibido en efectivo tenía como destino exclusivo la campaña política y que por esa razón no le correspondía su comisión habitual. Según su testimonio, las entregas se hacían directamente a Hazim en fundas negras y en distintos puntos de la capital, incluyendo calles, restaurantes, vehículos y apartamentos alquilados.
El empresario Eduardo Read Estrella confirmó que tras septiembre de 2022 los pagos pasaron de transferencias bancarias a efectivo, indicando que entregó más de RD$1,109 millones bajo esa modalidad hasta agosto de 2025. Aseguró además que meses antes de las elecciones de 2024, Hazim le solicitó recursos adicionales para la campaña, fuera de los contratos, de los cuales entregó RD$12 millones. De su lado, la empresaria Cinty Acosta declaró que continuó pagando sobornos en efectivo, esta vez a Germán Robles, exconsultor jurídico de Senasa, por un monto superior a RD$536 millones, además de realizar aportes a actividades políticas específicas.
Las investigaciones indican que el esquema inició a finales de 2020, con pagos equivalentes entre un 30 % y 35 % del valor de los contratos otorgados, primero mediante transferencias a empresas creadas para esos fines y luego con entregas directas en efectivo. Parte de ese dinero era cambiado a dólares antes de ser entregado a Hazim, quien, de acuerdo con los testimonios, justificaba la retención de fondos alegando deudas de campaña y la necesidad de “ganar para mantenerse en el poder”. El caso expone un entramado que habría vinculado recursos públicos, sobornos empresariales y financiamiento político.







