El sistema de emisión y renovación de licencias de conducir experimentó un cambio financiero significativo desde su modernización en marzo, al pasar de generar pérdidas mensuales para el Estado a reportar cerca de RD$300 millones en beneficios en cinco meses y medio, según informó el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).
La transformación comenzó el 3 de marzo de 2026 y durante ese período fueron emitidas 329,727 licencias de conducir, en un proceso que incluyó modificaciones operativas, mayores controles y una ampliación de la capacidad de atención a los ciudadanos.
Antes de la entrada en funcionamiento del nuevo esquema, el servicio representaba para las finanzas públicas pérdidas estimadas en RD$20 millones mensuales. El resultado registrado desde marzo supone, por tanto, no solo la eliminación de ese déficit, sino la generación de recursos adicionales para el Estado.
El director ejecutivo del Intrant, Milton Morrison, atribuyó el cambio a una gestión sustentada en controles, planificación y herramientas tecnológicas. A su juicio, el comportamiento financiero del servicio demuestra que la modernización institucional puede traducirse simultáneamente en mejores resultados económicos y atención al ciudadano.
Más allá del aspecto financiero, la reforma contempla cambios en los mecanismos utilizados para emitir y renovar los documentos. El Intrant informó que se reforzaron la trazabilidad de los procesos, las evaluaciones requeridas y los controles, con el propósito de que quienes obtengan una licencia cumplan con las condiciones establecidas.
Este componente adquiere especial relevancia dentro de la política de seguridad vial, debido a que el sistema de licencias constituye uno de los principales filtros para determinar que los conductores estén aptos para circular. La institución sostiene que la modernización busca elevar los estándares asociados a la obtención del documento y reducir vulnerabilidades en el proceso.
El nuevo modelo también amplió la cobertura del servicio y modificó procedimientos de atención, combinando digitalización y mecanismos de control para hacer más eficiente la operación. El cambio plantea así un doble objetivo: mejorar la experiencia de los usuarios y garantizar una administración más rigurosa de los recursos vinculados al servicio.
El Intrant adelantó que continuará ampliando la capacidad del sistema y profundizando la digitalización, modernización y supervisión de los procesos. La institución plantea mantener esta línea de transformación para consolidar un servicio que, además de atender la demanda de los conductores, contribuya a una gestión más eficiente de los fondos públicos.








