La política migratoria de la administración del presidente Donald Trump se encamina hacia una nueva etapa con la preparación de un operativo destinado a incrementar los arrestos y las deportaciones de ciudadanos haitianos que perderán el amparo del Estatus de Protección Temporal (TPS), una medida que podría impactar a más de 300,000 personas que actualmente residen y trabajan legalmente en Estados Unidos.
De acuerdo con documentos internos divulgados por la cadena CBS y confirmados por fuentes de la agencia federal, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) diseña un plan para realizar detenciones en comunidades con alta concentración de inmigrantes haitianos, especialmente en el estado de Ohio. Entre los principales puntos figura la ciudad de Springfield, donde posteriormente los detenidos serían trasladados en vuelos de deportación con destino a Haití.
La estrategia comenzaría a ejecutarse una vez los beneficiarios pierdan oficialmente la protección migratoria otorgada por el TPS, programa creado para ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales o crisis humanitarias. Quienes dejen de estar amparados por ese estatus también perderán la autorización para trabajar y podrán quedar sujetos a procedimientos de remoción migratoria. No obstante, aquellos que no tengan una orden previa de deportación mantienen, en términos generales, el derecho a comparecer ante un juez de inmigración antes de ser expulsados.
El escenario surge después de que el Tribunal Supremo autorizara el mes pasado a la administración Trump a avanzar con la eliminación del TPS para ciudadanos de Haití y Siria, decisión que comenzará a reflejarse en los procesos judiciales durante esta semana. La medida forma parte de una política más amplia impulsada por la Casa Blanca para reducir las protecciones migratorias temporales y aumentar las deportaciones de inmigrantes en situación irregular.
Desde el inicio del segundo mandato de Trump, la eliminación del TPS se ha convertido en uno de los principales ejes de su agenda migratoria. Al asumir el poder, cerca de 1.3 millones de personas procedentes de 17 países estaban protegidas bajo este mecanismo humanitario. Desde entonces, el Gobierno ha eliminado o intentado revocar ese beneficio para 13 de esas naciones, una decisión que podría afectar a aproximadamente un millón de personas.
La ciudad de Springfield vuelve a situarse en el centro del debate migratorio estadounidense. Durante la campaña presidencial de 2024, esa comunidad fue escenario de una fuerte controversia luego de que Trump difundiera afirmaciones falsas sobre inmigrantes haitianos, lo que desencadenó amenazas y actos de hostilidad contra esa población. Ahora, la localidad aparece nuevamente como uno de los principales focos del operativo que prepara ICE.
Mientras tanto, la posibilidad de ejecutar deportaciones hacia Haití genera preocupación debido a la profunda crisis que atraviesa ese país caribeño. La violencia de las pandillas, el deterioro institucional y la inestabilidad política han convertido a Haití en uno de los territorios con mayores niveles de inseguridad del continente, situación que ha motivado durante años la renovación periódica del TPS para sus nacionales residentes en Estados Unidos.








