El gobierno de Estados Unidos ordenó el envío de más buques de guerra y marines hacia Oriente Medio en medio de la escalada del conflicto con Irán. La decisión fue anunciada mientras fuertes explosiones sacudían la capital iraní, Teherán, tras nuevos bombardeos de fuerzas estadounidenses e israelíes. De acuerdo con autoridades militares, el refuerzo incluye una unidad expedicionaria de marines de aproximadamente 2,500 efectivos, como parte de la estrategia para aumentar la presión militar en la región.
El presidente Donald Trump advirtió que los ataques contra Irán se intensificarán durante los próximos días, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que las operaciones militares alcanzaron uno de sus niveles más altos desde el inicio de la guerra. Paralelamente, Irán afirmó haber lanzado misiles contra Israel y aseguró que continúa coordinando acciones con el grupo Hezbolá en el Líbano. En las últimas dos semanas, Estados Unidos e Israel aseguran haber atacado miles de objetivos vinculados al programa militar iraní.
El conflicto también ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales. Irán mantiene un fuerte control sobre el estratégico Estrecho de Ormuz, una ruta por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Como resultado, el precio del crudo Brent ha superado los 100 dólares por barril tras registrar un aumento de más del 40 % desde el inicio de la guerra, lo que ha encendido alertas globales por posibles efectos en la inflación y el suministro energético.








