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¡Eso No Fue Strike!

por Edgar A. Pimentel

Nos eliminaron por una bola que no fue Strike, asi fue el triunfo, con todo el dolor de nuestra alma, de Estados Unidos 2-1 sobre la República Dominicana en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol 2026 y avanzó a la gran final, acabando también con el sueño dominicano de ganar el segundo título del Clásico. El partido, disputado la noche del domingo 15 de marzo en el loanDepot Park, se definió en la parte baja del noveno inning con un lanzamiento que generó inmediato debate: un strike 3 llamados a Geraldo Perdomo que, según los sistemas de seguimiento StatCast, cayó claramente por debajo de la zona de strike.

El equipo dominicano, que llegó invicto a las semifinales y promediaba más de 10 carreras por juego, se vio frenado por un bullpen estadounidense implacable, a la vez también de la ansiedad del equipo dominicano por dar el palo grande. Junior Caminero había puesto adelante a Quisqueya con un jonrón solitario ante Paul Skenes en la segunda entrada (1-0). Estados Unidos empató en la cuarta con cuadrangulares solitarios de Gunnar Henderson y Roman Anthony ante Luis Severino. Desde entonces, el pitcheo relevista de ambos lados dominó: los dominicanos poncharon a nueve rivales, pero el bullpen de EE.UU. (Tyler Rogers, Griffin Jax, David Bednar, Garrett Whitlock y el cerrador Mason Miller) no permitió más carreras.

Ahora viene la polémica, en la novena baja, con dos outs y el corredor del empate Julio Rodríguez en tercera (tras boleto, wild pitch y out de ground), Perdomo llegó al plato como último bateador. El campocorto dominicano llevó el conteo a 3-2 tras ocho lanzamientos, foulando dos bolas rápidas de más de 100 mph. Miller, el cerrador de los Athletics, soltó entonces el lanzamiento decisivo: un slider (o fastball de 100.9 mph según algunas mediciones) que aterrizó muy por debajo de las rodillas. El umpire Cory Blaser lo llamó strike tres sin dudar. Juego terminado. Fin del sueño para Republica dominicana de la forma más dolorosa posible.

Eso nunca fue Strike. Repeticiones y datos de pitch tracking mostraron que la bola estaba “completamente fuera de la zona”, como lo confirmó el propio Perdomo: “Lo sabía 100 %. Fue una bola, pero es parte del juego. No perdimos el partido ahí. Ojalá lo hagamos mejor la próxima vez”. El manager Albert Pujols, visiblemente decepcionado, evitó criticar la decisión: “Yo no me voy a enfocar en ese último picheo. Fue un tremendo partido entre dos grandes equipos. Me siento súper orgulloso de cada uno de los muchachos que representaron al país”.

Estados Unidos celebró el triunfo y clasificó a su tercera final consecutiva del Clásico Mundial. Enfrentará el martes al ganador de la otra semifinal entre Venezuela e Italia. Para República Dominicana termina un torneo en el que brilló con poder ofensivo y pitcheo, pero que se cierra con una amarga eliminación por una jugada que muchos ya califican como “el strike que robó el sueño”.

El país, que soñaba con su segundo título tras 2013, se despide con la cabeza en alto. “No se nos dio”, resumió Pujols. Pero el béisbol dominicano ya piensa en el próximo Clásico y en los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 2028.

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