WASHINGTON.- La Administración de Donald Trump amplió este jueves su presión financiera sobre Cuba al incluir en su régimen de sanciones a Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del expresidente Raúl Castro, y al Banco Exterior de Cuba, una entidad financiera estatal.
Las dos designaciones fueron incorporadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro a la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), en una nueva acción dirigida contra actores vinculados al Gobierno cubano.
La medida coloca bajo las restricciones estadounidenses tanto a una persona perteneciente a la familia Castro como a una institución del sistema financiero cubano, ampliando el alcance de las acciones adoptadas por Washington contra el aparato estatal de la isla.
El Departamento del Tesoro identifica a Castro Calis como ciudadano cubano y señala su vínculo con Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro. El Banco Exterior de Cuba, por su parte, aparece registrado como institución financiera con sede en La Habana.
La nueva acción se enmarca en la política de endurecimiento de las sanciones contra el Gobierno cubano adoptada por Trump durante este año. En mayo, el mandatario emitió la Orden Ejecutiva 14404, que amplió las facultades para sancionar a personas, entidades e instituciones vinculadas con la represión, la corrupción o amenazas a la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió las nuevas designaciones como parte de la política de Washington hacia la isla y afirmó que reflejan la determinación de Trump de promover una “Cuba libre”.
Las sanciones tienen consecuencias financieras para los afectados. Bajo el régimen de OFAC, los bienes y participaciones en bienes de las personas o entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses quedan bloqueados, salvo las excepciones o autorizaciones correspondientes.
Además, las personas sujetas a jurisdicción estadounidense tienen prohibido realizar transacciones con los sancionados, a menos que exista una autorización específica. El marco también contempla riesgos de sanciones para determinadas personas extranjeras que realicen operaciones con individuos o entidades designados bajo esta autoridad.
La decisión se suma a otras medidas adoptadas por Washington contra entidades cubanas durante los últimos meses, en una estrategia que ha incorporado restricciones sobre sectores y actores vinculados con las estructuras económicas y políticas del Estado cubano.
Con estas nuevas designaciones, la Administración Trump mantiene abierta la ofensiva financiera contra el Gobierno de La Habana y amplía el número de personas e instituciones cubanas expuestas a las restricciones del sistema de sanciones estadounidense.








