TOLEDO, ESPAÑA.- El número de fallecidos por el accidente ferroviario ocurrido en Urda, provincia de Toledo, ascendió a 69 personas, mientras los equipos de emergencia españoles continúan por segunda noche consecutiva las labores de búsqueda e inspección entre los vagones afectados, ante la posibilidad de que todavía existan víctimas sin localizar.
La tragedia, registrada el miércoles 28 de octubre, mantiene movilizados a efectivos de la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y organismos especializados en investigación, que trabajan para verificar que ninguna persona permanezca en el interior de los trenes accidentados.
Las operaciones se desarrollan en condiciones de menor visibilidad durante la noche, con apoyo de unidades caninas y drones utilizados para examinar diferentes puntos del área afectada. Estos recursos permiten mantener las inspecciones mientras se ajusta el despliegue de personal sobre el terreno.
La portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, Teresa Albacete, explicó a la agencia EFE que la principal tarea de los agentes consiste en localizar posibles víctimas y comprobar que no quede nadie atrapado o sin identificar dentro de los vagones.
La búsqueda se realiza de manera paralela a la investigación judicial del siniestro, en la que participa la Policía Judicial. Los especialistas continúan examinando la zona para esclarecer las circunstancias del accidente, sin que las autoridades hayan comunicado nuevas conclusiones sobre sus causas.
Coordinación de los equipos de emergencia
A las 7:00 de la noche de este jueves 29 de octubre, el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, encabezó una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en las inmediaciones del lugar del accidente.
El encuentro permitió dar seguimiento a las operaciones y coordinar la participación de los distintos organismos desplegados, en una jornada marcada por la continuidad de las inspecciones y la investigación.
Aunque las unidades caninas y los equipos encargados de operar drones permanecieron activos, otros efectivos, entre ellos el grupo de Caballería de la Guardia Civil, se retiraron del área con la llegada de la noche.
El balance de 69 fallecidos refleja la magnitud del siniestro ferroviario, mientras las autoridades mantienen abiertas las tareas de localización y comprobación. La conclusión de estas operaciones será determinante para establecer si existen otras víctimas y precisar el alcance definitivo de la tragedia.








