El director provincial de la Defensa Civil en San Cristóbal, José Luis Cabrera, denunció que ha tenido que cubrir con sus propios recursos varios de los gastos operativos durante la respuesta a las emergencias provocadas por la tormenta tropical Melissa. Cabrera explicó que la institución enfrenta serias limitaciones de presupuesto, lo que ha afectado la compra de equipos, alimentos y suministros necesarios para asistir a las familias desplazadas por las lluvias e inundaciones.
A pesar de percibir un salario de unos 39 mil pesos, Cabrera indicó que ha utilizado parte de sus ingresos para alimentar tanto al personal voluntario como a los damnificados alojados en refugios, incluyendo madres con niños pequeños. Explicó que los fondos asignados a las provincias son insuficientes y que, en muchos casos, los socorristas deben asumir gastos personales para poder cumplir con su labor humanitaria.
El funcionario, con más de dos décadas de servicio, pidió mayor apoyo del Gobierno y de los sectores locales para fortalecer la respuesta ante desastres. Recordó que San Cristóbal continúa bajo alerta roja por los efectos del fenómeno atmosférico y que la falta de recursos compromete la capacidad operativa de la institución. Cabrera reiteró su compromiso con la población, pero advirtió que la solidaridad y el respaldo son esenciales para sostener las labores de rescate y asistencia.








